24 de abril de 2017

¿LA ÚLTIMA SEMANA DE DANIEL? VIII

¿ESTAMOS EN LA ÚLTIMA SEMANA DE DANIEL? VIII
Profecía de las 70 Semanas de Daniel

Estudio bíblico-exegético de Apocalipsis 12
Por apóstol Dr. Daniel Guerrero



En la Séptima parte inicié el análisis de las señales estelares en las que nos encontramos enmarcados proféticamente para los próximos dos años 2017-2018.  Ahora en esta Octava parte voy a enfocarme principalmente en la Gran Señal que nos da el Señor en Apocalipsis 12.

Debo aclarar antes de proseguir que el propósito de este estudio es informar a los lectores y seguidores de lo que en la comunidad profética a nivel mundial se está manejando concerniente al cumplimiento de la profecía de las 70 Semanas de Daniel en nuestros días.  Y eso quiere decir que no necesariamente yo personalmente endorso lo que se dice o se está creyendo que pueda suceder en el futuro cercano.  Por eso, siempre procuro además de informar, dejar en claro mi postura bíblica-teológica, para que el lector, en libertad y bajo la guía del Espíritu y la Palabra de Dios, pueda juzgar lo que se está enseñando.  Por ejemplo, sobre las señales estelares y muy específicamente la Gran Señal de Apocalipsis 12 mi postura es que sí hay que estudiarlas y analizarlas; pero sin darles demasiada atención ni énfasis, porque son eso: señales, interesantes, curiosas y enigmáticas; pero debemos siempre darle mayor énfasis a la Palabra profética más segura que encontramos en la Biblia (1Pe. 1:19-21; 1Pe. 1:10-11).  Aquí en este Blog, procuramos seguir el ejemplo de los profetas de la antigüedad que "inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación, escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos".

Así que, en esta Octava parte vamos a hacer, tanto como el tiempo y el espacio nos lo permiten, un estudio exegético del capítulo 12 del Apocalipsis de Juan.

Prosigamos, pues, con nuestro estudio...

La Gran Señal de Apocalipsis 12 y la profecía de las 70 Semanas de Daniel

Veamos primero lo que nos enseña la Palabra de Dios sobre esta Gran Señal:
"Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas.  Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento.
También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas; y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese. Y ella dio a luz un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono. Y la mujer huyó al desierto, donde tiene lugar preparado por Dios, para que allí la sustenten por mil doscientos sesenta días.
Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo."


Nunca podemos dejarnos caer en "la trampa" de Apocalipsis y siempre debemos recordar que estamos leyendo e interpretando un libro apocalíptico, que es rico en símbolos, señales, figuras y enigmas, que requieren, además de dominio técnico (y no pocas veces especializado) mucha dependencia al Espíritu Santo y una gran dosis de humildad para aceptar que podemos errar en nuestra interpretación.  Eso nos evitará caer en el error común en el que no pocos han caído al pronosticar el Fin del mundo...

Esta profecía, cuyo texto realmente tiene diecisiete (17) versículos, podemos dividirla de la siguiente manera:
1. Anuncio de la Gran Señal: Una mujer en el cielo (vv. 1-2)
2. Anuncio de otra señal: Un dragón escarlata (vv. 3-4)
3. La mujer en la tierra (vv. 5-6)
4. Lucha en el cielo entre el Dragón y Miguel y sus ángeles (vv. 7-9)
5. Anuncio de salvación y juicio sobre la humanidad (vv. 10-12)
6. Lucha en la tierra entre el Dragón y la Mujer (vv. 13-17)

También es importante que le prestemos atención al contexto bíblico de esta profecía, pues ella se encuentra dentro de un "paréntesis", entre la última o séptima trompeta (Ap. 8:6-19) y las copas de la ira del Señor (Ap. 15:1-21).

Y me da la impresión que la profecía de Apocalipsis 12 está diseñada o redactada como si estuviéramos viendo varias capas de hechos o eventos históricos superpuestos, y ¡eso lo hace todo un desafío hermenéutico!

Lamentablemente, los que están estudiando actualmente la Gran Señal se concentran básicamente en los primeros dos versículos, pero ignoran por completo el resto de la profecía; así que, las posibilidades que caigan en error son muchas... Pues incurren en el error común de "sacar a un texto fuera de contexto"...  Analicemos lo que acabo de decir con el texto bíblico.  Así que, le animo que tenga su Biblia a la mano...

Actualmente, toda la atención la acaparan los versículos 1 al 2:
"Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento."

Porque ellos los equiparan con la señal celestial que sucederá el 23 de septiembre de este año.  Vea la foto abajo:

La Gran Señal y la alineación celestial del 23 de Septiembre del 2017
Esta señal celestial la vamos analizar detalladamente más adelante.  Por ahora, vamos a enfocarnos en el texto de la profecía bíblica de Apocalipsis 12.

Todos los estudiantes bíblicos coinciden que "la mujer" representa a Israel, "el dragón" representa al sistema mundial de los últimos tiempos, ahora conocido como Nuevo Orden Mundial; pero hay divergencia de opiniones en la identidad del "niño", porque algunos consideran que es Cristo, el cuerpo de Cristo, o sea Cristo y Su Iglesia; mientras que otros consideran que solamente es Cristo, como individuo.  Las razones para la primera opción de interpretación es que la mujer es una entidad colectiva, el dragón es otra entidad colectiva, así que el niño debería ser también una entidad colectiva.  ¡Eso es razonable!  ¿Pero qué dice el resto del pasaje?

Otra vez, la profecía tiene sus desafíos...  Especialmente con respecto a la identidad del "niño".  Podemos observar que la identidad de la mujer como Israel permanece a través de toda esta profecía:
1. Es una mujer vestida de sol, con la luna a sus pies y coronada con doce estrellas (12:1).  No es difícil pensar nuevamente en el sueño que José tuvo sobre su familia (Gn. 37:9-10) y lo que el Señor profetizó para Israel en los últimos tiempos (Mt. 24:29).

2. El conflicto entre el dragón (llamado también la serpiente 12:9) y la mujer (Ap. 12:3-6) también nos traslada a la proto-profecía dada en Génesis 3:14-16, que sabemos tuvo su cumplimiento en la cruz del Calvario y tendrá su final desenlace al fin de los tiempos (Ap. 12:7-9; 20:1-3).
Aquí hago un paréntesis, pues observamos que hay personajes individuales, tales como Miguel, Satanás (el dragón, la serpiente antigua, el diablo), los ángeles y una entidad femenina que luce más bien como una entidad colectiva o corporativa.  Eso hace difícil la claridad en la interpretación de los personajes y la Señal, porque no podemos decir que solamente es una visión celestial... ¡Es una visión celestial, estelar, que representa un hecho histórico espiritual y terrenal!

3. La descripción que se hace del dragón tiene elementos de la profecía pasada y también futura.  En la profecía pasada toma elementos de la caída de Satanás descrita en Isaías (Is. 14:12-15) y Ezequiel (Ez. 28:12-19).  Por cierto, en estas dos profecías se habla de personajes humanos históricos para referirse al personaje espiritual llamado Lucero, querubín protector.  Y de la profecía futura de las dos bestias del Apocalipsis de Juan (Ap. 13:1-18) y de las bestias de Daniel (Dn. 7:1-28); así que, a todas luces esta otra maligna entidad colectiva se refiere a naciones e imperios terrenales que manifestaron la operación de seres o de una entidad espiritual llamada el "dragón" o Satanás.

4. Con respecto al niño, igualmente se toman elementos de la profecía pasada y también futura, porque de él se dice que "un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono."

De Judá se dijo que no se le quitará el cetro (vara de autoridad, Gn. 49:10) y del ungido (Mashiaj/Xristós) se profetizó que juzgará a las naciones con vara de hierro (Sal. 2:6-9) y del rey ungido que ha de venir se dice que va a reinar con vara de hierro (Ap. 19:11-16).  Pero a sus fieles seguidores se les promete igualmente reinar con Él con vara de hierro (Ap. 2:26-28).

También se dice aquí que ese hijo varón será arrebatado (Gr. jarpazo, Strong 726) y los estudiantes dispensacionalistas y pre-tribulacionistas, ven aquí al Rapto de la Iglesia, porque Juan usa el mismo verbo que Pablo usa en su carta a los tesalonicenses (1Tes. 4:17).  Y digamos que sí, que puede ser, pero entonces ¿cómo explicamos el versículo 17?  Porque allí se dice que el dragón irá a guerrear contra el resto de la descendencia de la mujer, que son los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.  Claramente haciendo una distinción que no son judíos-israelitas, sino por lo menos judíos-cristianos.  La otra opción de interpretación es que ese jarpazo aquí se refiere más bien a la ascensión del Señor que vemos en Lucas 24:51 y en Hechos 1:9-10.  Allí se dice que el Señor fue levantado (Gr, anefereto 399),  fue alzado (Gr. eperthe 1869) y le recibió (Gr. hupelaben 5274) una nube; por lo menos en español, todos esos son verbos sinónimos al verbo arrebatado (jarpazo), verbo éste que también está en modo pasivo.

5. Luego Juan dice que vio que la "mujer" huyó hacia el desierto, a un lugar preparado por Dios y en donde será sustentada por 1260 días, eso hace tres años y medio.  Pero ¿cómo explicamos eso ahora cuando Israel volvió a su tierra?  ¿Qué significa?  ¿Que Israel sufrirá otra diáspora?  ¿Qué significa aquí ese desierto? ¿Qué significan esos 1260 días, son literales o simbólicos?  ¿Ven?  No es tan fácil la cosa de interpretar un texto o profecía con estilo apocalíptico...  Por lo pronto, podemos decir, en base al contexto, que la "mujer" será perseguida, o sea Israel estará bajo persecución durante cierto período de tiempo en el mundo (el desierto), que está bajo el poder del dragón ; pero con todo, Dios la guardará, protegerá y sustentará, durante 1260 días, o 3 años y medio, o "un tiempo y tiempos y la mitad de un tiempo" (Ap. 12:14).  Los 3 años y medio surgen de dividir los 1260 días entre 360 días, que representan a un año en el calendario hebreo.  Más adelante hablaremos de este período de tiempo.

6.  El apóstol Juan también vio una batalla en los lugares celestiales, entre los ejércitos angelicales guiados por Miguel y el dragón y sus ángeles.  Y uno se pregunta, en vista que en este pasaje se toman elementos de profecías pasadas y futuras, ¿lo que Juan está viendo fue algo que ya pasó o está por pasar?  Porque esa narración se parece mucho a lo que tanto Isaías y Ezequiel dijeron en sus profecías sobre Lucifer (el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo, Satanás).  Las tres profecías toman casi literal el desenlace de esta batalla entre los ángeles de Dios y Satanás:
6.1. Isaías dice: "oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra... Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo."
6.2. Ezequiel dice: "por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector... yo, pues, saqué fuego de en medio de ti, el cual te consumió, y te puse en ceniza sobre la tierra a los ojos de todos los que te miran."
6.3. Y Juan dice: "Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él... Y cuando vio el dragón que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón."

Así que, nos preguntamos ¿ésta es un profecía sobre el futuro de Satanás o es un resumen de la historia y caída de Satanás y cómo él a través de las edades le ha hecho la guerra a "la mujer", tal como el Señor le profetizó que él haría? (Gn. 3:15).  O quizás aquí las dos o todas las opciones son correctas y, como dije al principio, tenemos una profecía que nos viene con varias "capas" de revelación, tanto pasadas como futuras...  Sí, porque el mismo Apocalipsis nos dice que al final nuevamente habrá una lucha entre un ángel (anónimo) de Dios que apresará a Satanás, lo encadenará y apresará por mil años, y lo arrojará al abismo (conf. Is. 12:15; Ap. 20:1-3).

Sobre esta señal del dragón y la batalla angelical los voceros de la próxima señal del 23 de septiembre no dicen nada... Y a mi parecer es como demasiado sospechoso...

7.  ¡Los versículos 10 al 17 son aún más enigmáticos!  Leamos nuevamente:
"Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.  Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.  Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! Porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.
Y cuando vio el dragón que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón.  Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo. Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río.  Pero la tierra ayudó a la mujer, pues la tierra abrió su boca y tragó el río que el dragón había echado de su boca.
Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo."


Si los interpretes dispensacionalistas pre-tribulacionistas están en lo cierto, esta profecía tiene que cumplirse en el futuro.  Y así ellos lo creen y piensan que sucederá a la mitad de la Gran tribulación, después que el antiCristo se haya manifestado al mundo.  Pero esa teoría futurista tiene ciertas preguntas y problemas que tiene que resolver:

7.1. ¿Cuándo fue Satanás arrojado del cielo hacia la tierra?  ¿Acaso eso ya no sucedió aún antes del comienzo de nuestra creación y por esa razón se dice que la tierra quedó bajo tinieblas, desordenada y vacía (Gn. 1:1-2)?  ¿Éste es un segundo juicio a Satanás, quien será expulsado ya no sólo hasta el segundo cielo, sino al primer cielo, o sea al mundo de los terrestres?  Otra vez, tenemos que preguntarnos si estamos ante una profecía de varias capas de tiempo...

7.2. ¿Este anuncio sobre la salvación de Dios se refiere a lo que Cristo hizo en el pasado en la cruz del Calvario o es otra salvación futura?  Bueno, en el pasado he leído que aún algunos dispensacionalistas extremistas plantean que habrá hasta un segundo plan de salvación para los judíos y los "cristianos" que se quedarán después del Rapto. ¿A esto se refiere este pasaje, a un segundo plan de salvación?  A mi no me parece... Primero, porque aquí se habla de LA SALVACIÓN, el poder y el reino, todos ellos con artículos definidos.  En griego se ve así "he soteria kai he dunamis kai he basileia tou theou hemon", donde he es el artículo definido para cada palabra, no solamente para una sino para cada palabra y kai es la conjunción conectiva de adición aquí.  Y los que han estudiado griego saben la fuerza sintáctico-gramatical de un artículo definido, que claramente define de manera única y especial al sustantivo que le sucede, para resaltar que no hay otro igual o como ese.  Si nos apegamos a la gramática y sintaxis del griego del Nuevo Testamento tenemos que decir que el ángel aquí se refiere a LA Salvación lograda y manifestada por la autoridad de Cristo en la cruz del Calvario y esa es LA Salvación de Dios.  No hay otra salvación, esa fue y es la salvación en el Mesías (Ungido) de Dios.  Para resaltar esa expresión, Juan escribe lo que le dijo el ángel colocando un artículo definido a cada sustantivo: "LA salvación y EL poder y EL reino de nuestro Dios".  Así que, por lo menos aquí, no cabe otro o segundo plan de salvación.  El pasaje es en extremo interesante en su interpretación del griego, pero no quiero cansarles con asuntos técnicos ni exegéticos...

7.3. ¿Cuándo fue expulsado o lanzado fuera el Acusador? Otra vez el tiempo del cumplimiento o en el que sucedió esta profecía no está claro.  ¿Fue al tiempo de la caída de Lucifer junto con un tercio de los ángeles narrado en Isaías y Ezequiel, o fue cuando Cristo venció a Satanás y a la muerte?  Pablo sí nos dice que Cristo venció en la cruz a Satanás y a sus demonios, y nos dice que, como gran Conquistador, Él "los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz" (Col. 2:15); y por lo tanto, ni él ni nadie puede acusar ni condenar a los discípulos de Jesucristo, que son guiados por el Espíritu (Col. 2:10-16; Ro. 8:1-4) y nada ni nadie nos puede separar del amor de Dios en Cristo Jesús (Ro. 8:28-39).  Si ese es el tiempo en el que ocurrió esta expulsión, entonces es un asunto del pasado y no del futuro, como comúnmente piensan los dispensacionlistas.  Si eso es así, entonces lo que sigue sobre los fieles seguidores del Cristo encaja perfectamente:
"Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.".

7.4.  O también podríamos pensar que los vencedores del versículo 11 son los creyentes de todas las edades que pusieron su fe y esperanza en la "sangre del Cordero" (Heb. 11), el cual está representado en el Antiguo Pacto por la sangre del Cordero sacrificado en la Pascua (Pesaj) o el sacrificado en el Día del Perdón (Yom Kippur); o el Cordero representado en el Nuevo Pacto en el sacrificio de Cristo en la cruz.  Esta opción que cubre ambos pactos y no solamente el neotestamentario tiene sentido por la forma verbal en pretérito perfecto compuesto, en la que está expresada la declaración en español: "Ellos le han vencido".  En griego el verbo está en aoristo activo indicativo y es el verbo enikesan (Strong 528), que permite que sea traducido "Ellos le conquistaron", e indica una acción en el pasado que es consumada y definitiva sin lugar a dudas.  Y otra vez también tiene sentido que cubra a ambos pactos por la forma, en capas de tiempo, en la que nos viene esta profecía/visión.

Pero si queremos verla de manera sencilla, lo más fácil sería considerar que estos vencedores se refieren a los cristianos que han muerto en Cristo, dando testimonio con sus propias vidas, al igual como lo hizo el Maestro; sin embargo, no se podría referir solamente a los cristianos que lo han hecho en el pasado, sino también a los que lo harán en el futuro.  Así que, igualmente estaríamos hablando de un lapso de tiempo que cubre tanto el pasado como el futuro, y tanto el verbo en español en pretérito perfecto como en griego en aoristo activo indicativo permiten esta interpretación.

7.5. Según el versículo 12, por ese triunfo sobre el dragón y los vencedores en el Cordero hay júbilo en el cielo, pero gran preocupación en la tierra...  Porque el diablo/dragón viene con sed de venganza y enfoca esa rabia hacia la mujer que dio a luz un hijo varón.  Ya sabemos quién es esta mujer, es Israel; ¿pero en qué tiempo sucede esto?

¿Sería cuando Israel salió de Egipto?  Pregunto porque cuando Israel salió de Egipto, Moisés cuenta cómo Dios los tomó sobre alas de águila y los llevó hacia Él (Éx. 19:4).  En esta primera historia el diablo/dragón estaría representado por el imperio egipcio.  Y la segunda mención de Israel siendo llevada sobre alas de águila es en Apocalipsis 12:12.  En esta segunda historia el diablo/dragón estaría representado por el imperio romano.  El desierto pudiera representar al desierto de Sinaí y Judá o "el desierto" de las naciones, del mundo caído sin Dios...

¡Otra vez, podríamos estar presente ante una profecía de varias capas de tiempo!

Recordemos, que para Juan, quien escribió su revelación apocalíptica hacia el año 90 d.C., ya la segunda Diáspora de los judíos había acontecido 20 años atrás, cuando los romanos destruyeron el templo y la ciudad de Jerusalén en el 70 d.C.  Así que, para Juan era un evento pasado, ¿pero habría un segundo evento futuro?  Pareciera que no, sino que tenemos que considerar la opción de unir ambos eventos en una sola visión profética.

Como vemos no es tarea fácil.  Especialmente para aquellos que siempre quieren ver al Apocalipsis de Juan de una manera futurista y cronológica...

7.6. Una interpretación futurista de la mujer y su lucha con el dragón considera literales los tres años y medio en los que ella es sustentada.  Y los dispensacionalistas pre-tribulacionistas consideran que esos 3 años y medio se refieren al período de la segunda mitad de la Septuagésima semana de Daniel (vea la Segunda parte), que pudiera cumplirse en nuestros días.  Pero esa interpretación choca con varios detalles dentro del mismo pasaje...

Veamos nuevamente: "Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo."
7.6.1.  Tendríamos que considerar que esta huida de la mujer se refiere a Israel/Judá después de la destrucción del templo en el 70 d.C.  En ese entonces la mujer huye hacia el desierto, "a su lugar", y allí es sustentada por ese período de un tiempo, y tiempos y la mitad de un tiempo (3 años y medio).
7.6.2.  Así que, tendríamos que conciliar el hecho que la mujer está en "su lugar" en el desierto, con el hecho histórico que Israel/Judá está de hecho de vuelta en su tierra, y no en "el desierto" de las naciones...
7.6.3.  Por otro lado, es un hecho que desde el 70 d.C. hasta la fecha no han pasado 3 años y medio... ¡Sino alrededor de 1.947 años!
7.6.4.  Si todavía los dispensacionlistas quieren forzar una interpretación futura de este pasaje tendrían que considerar una tercera Diáspora judía...  Y me temo que ni la Biblia ni los mismos judíos permiten esa interpretación.

¡Ahora hay un hecho histórico que podría darle la vuelta a la interpretación convencional sobre este periodo de tiempo!  Y es el hecho, que en la próxima celebración de Yom Kippur (Día del Perdón), el 29 de septiembre de este año, Israel va a celebrar su septuagésimo jubileo; es decir, 70 ciclos de 50 años, que representan 3.500 años, desde la creación de Israel, después que fue liberada de Egipto y sacada por Dios con "alas de águila". ¿Ya lo vio? ¡3 mil quinientos años!  Un tiempo (mil años) y tiempos (dos mil años) y medio tiempo (500 años).  ¿Será esto posible?  Es difícil de creerlo o aceptarlo cuando ya te has hecho tu mente para pensar de cierta manera; pero proféticamente hablando es posible y ¡tiene mucho sentido!  Especialmente en el contexto de esta profecía, que como vengo diciendo se nos presenta en capas de tiempos.  Tiempos pasados, presentes y futuros, todo a la vez...  Y eso pondría en mayor relieve la profecía del rabino Judá Ben Samuel quien en 1217 profetizó que después de diez (10) jubileos de Jerusalén, especialmente en el último (1967-2017) ¡vendría el tiempo del Mesías!

Si esta interpretación es cierta (y no estoy diciendo aquí que lo sea), estaríamos muy cerca a la Semana profética milenial creída y aceptada por muchos dentro de la comunidad judía y evangélica a nivel mundial, que dice que la historia de la humanidad está ligada al esquema de los días de la creación, que le da un valor de 1.000 años a cada día de la creación; o sea, que la presente historia de la humanidad durará 7.000 años; 6.000 años del reino del hombre y el último séptimo milenio del reino del Mesías.  Y si es cierta la cuenta que se tiene que desde Adán hasta Moisés hubo 2.500 años, más los 3.500 años desde Moisés (Éxodo) hasta nuestros días, dan un total de 6.000 años de historia...  ¡WOW!  ¿Estaríamos así de cerca al fin de los últimos tiempos?  Interesante...

Repito, no estoy diciendo aquí que la opción de arriba sea LA interpretación, sino que la estoy colocando como UNA opción posible y una muy interesante; en vista que hay una teoría de interpretación llamada la Semana profética y la próxima celebración del septuagésimo (70) jubileo de Israel y el primer jubileo (50 años) de la re-conquista de Jerusalén (1967-2017).

Si es así, entonces este dato de tiempo profético en esta visión se hace muy interesante, como lo es la propia visión en sí.  ¿Por qué?
1.  Porque en el versículo 6 se dice: "Y la mujer huyó al desierto, donde tiene lugar preparado por Dios, para que allí la sustenten por mil doscientos sesenta días." 1.260 días entre 360 días, según un calendario hebreo, dan 3 años y medio.
2.  En el versículo 14 dice:  "Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo."  Si consideramos que se trata del mismo evento histórico, es decir en el que la mujer huye/vuela al desierto, a su lugar, y es sustentada por un período de tiempo que se da aquí en dos formatos: en días y en "tiempos".  ¿Se refiere entonces a lo mismo?  Es decir, ¿se refiere a 3 años y medio, como comúnmente creen los dispensacionalistas?  Es una pregunta válida y clave en la interpretación de esta visión...

7.7.  Observamos que el dragón persigue (le lanza un río) a la mujer y ella recibe ayuda de la "tierra", que podríamos decir aquí que la "tierra" se refiere al mundo de los hombres, o las naciones.  Pero luego, el dragón dirige su atención y furia contra la "descendencia de la mujer", que se describen como "los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo."  Que sin duda alguna se refieren a los cristianos, que en principio eran judíos, pero luego se anexó un grupo cada vez más creciente de gentiles; así también lo considera George E. Ladd en su comentario al Apocalipsis de Juan (1978, Ed. Caribe, pág. 155); mientras que otros interpretes dispensacionalistas creen que se refiere a judíos que vivirán en otras naciones y a judío-cristianos salvados durante la Gran tribulación, pues a estas alturas ellos creen que la iglesia (el niño o cuerpo de Cristo) ya debió ser arrebatada (v. 5), ya sea al comienzo de la Gran tribulación o a la mitad de la misma.

Como hemos podido observar esta visión sobre la Mujer, el Niño y el Dragón es mucho más que una posible señal estelar...  Como mencioné arriba me da la impresión, que la mayoría de los actuales estudios que ponen un sobre-énfasis en la señal estelar que acontecerá el 23 de septiembre de este año incurren en el error de "sacar un texto fuera de contexto, para hacer un pretexto"...

Es mi intención alertar a mis lectores y seguidores a no dejarse engañar con tanta información distorsionada e infundada, que dan como ciertas cosas, que lejos de ayudar, frustran a muchas personas bien intencionadas.  Por eso, como dije arriba, siempre debemos partir de la Palabra de Dios, porque ella es la Palabra profética más segura, y la que realmente debe guiar nuestros pasos, especialmente en estos tiempos tan oscuros, confusos y engañosos.

En la próxima entrega, que espero sea la última entrega, sí vamos a prestarle mucha atención a la Señal estelar que podremos observar el 23 de septiembre de este año.  Si desea continuar con la Novena entrega, haga click aquí.  O si desea ir a la Primera entrega de este estudio, haga click aquí.



Fuentes citadas o consultadas:
Sintaxis exegética del Nuevo Testamento Griego, por Roberto Hanna, 1997
Exégesis del Nuevo Testamento a través del Griego, por Willie A. Alvarenga
George E. Ladd, El Apocalipsis de Juan, Ed. Caribe, 1978
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¿Estamos en la Última Semana de Daniel? VI
¿Estamos en la Última Semana de Daniel? VII
¿Estamos en la Última Semana de Daniel? IX
El Rapto y la Gran tribulación II John Piper
El Gran Engaño IV, La Gran tribulación
El Gran Engaño V, Las 70 semanas de Daniel



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3 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenas noches!! Perdón por mi comentario, pero para que hacerse tanto lío con cuentas y aproximaciones, profesías, si jesús dijo "Vendré como ladrón en la noche y me tomaré a mi mismo" ¿Acaso el ladrón avisa el día y hora en que cometerá la acción? Yo creo que dejó bien en claro que no hay que esperar señales porque no las vamos a tener.

Anónimo dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con el Apóstol Dr Daniel Guerrero, cuándo afirma que al interpretar el apocalipsis hay que ser humilde ya que se corre el riesgo de errar en la interpretación.

Apóstol Dr. Daniel Guerrero dijo...

Estimado lector, si lee atentamente 2Tesalonicenses 5:1-6, verá que el apóstol Pablo confirma que efectivamente "el Señor vendrá como ladrón en la noche", pero... para los que andan en tinieblas, no para los que andamos en la Luz y para los que conocemos y entendemos "los tiempos y las ocasiones".
Y el apóstol Pablo concluye su enseñanza diciendo:
"Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón.
Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas.
Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios."
Es decir, los hijos de la luz, debemos obedecer la exhortación que nos hacen el Señor y Sus apóstoles de velar y ser sobrios atentos a los tiempos y a las señales que Él nos ha dado y nos envía, para que el día de Su Segunda venida no nos tome a nosotros, Sus hijos, "como ladrón en la noche".
Dlsbm

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