27 de marzo de 2017

¿LA ÚLTIMA SEMANA DE DANIEL? IV

¿ESTAMOS EN LA ÚLTIMA SEMANA DE DANIEL? IV
Profecía de las 70 Semanas de Daniel
Estudio bíblico-exegético de Mateo 24-25
Por apóstol Dr. Daniel Guerrero


En las entregas anteriores hemos analizado tres posiciones, tres estudios bíblico-teológicos que nos dan sus perspectivas sobre el posible cumplimiento de la profecía de las 70 Semanas de Daniel en nuestros días.

En la Primera parte analizamos la propuesta del blog  clearlywritten.net "1948, 1967, 1978 predicted in Book of Daniel!" (1948, 1967, 1978 predichos en el libro de Daniel) y concluimos que las fechas y análisis ofrecidos en ese extenso artículo son errados.

En la Segunda parte analizamos la propuesta de Ministerios Gilgal y su estudio "Las 70 Semanas de Daniel desde una Perspectiva hebrea" y también pudimos observar y  concluir que las fechas y análisis ofrecidos en su extenso estudio son errados.  Y también analizamos la perspectiva dispensacional, que yo llamo clásica o tradicional.

Y en la Tercera parte comenzamos a analizar, tanto como el espacio y el tiempo nos permite, el capítulo 24 del Evangelio de Mateo, que es donde nace el interés de la Iglesia por conocer sobre este tema fascinante y relevante para nuestros días.

Ahora en esta Cuarta parte continuaremos nuestro estudio en Mateo 24 y también en Lucas 21.

Y vimos al inicio de nuestro estudio de Mateo 24 que hay muchas sorpresas en este pasaje y pistas bíblicas,  sintáctico-gramaticales e históricas que nos pueden dar un giro bastante diferente a lo que comúnmente se "lee y piensa" sobre este pasaje tan importante dentro de la escatología o estudios de los últimos tiempos.  Y estoy seguro que en esta Cuarta entrega también vamos a encontrar muchas otras sorpresas, que en muchos casos se pasan por alto o sencillamente se ignoran, porque no siempre cuadran con la pre-concepción teológica con la que muchos "interpretes bíblicos" se acercan a la Palabra de Dios.

¡Prosigamos!

¿Cuáles son las instrucciones que dio el Maestro ante la destrucción del templo?

El Maestro, luego que les da a Sus discípulos La Señal y otras señales que acontecerían previamente a la destrucción del templo de Jerusalén, procede a darles específicas instrucciones para cuando acontezca ese terrible evento.  Veamos el pasaje de Mateo 24:15-25 (Cf. Lc. 21:20-24):
"Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea, huyan a los montes.  El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa; y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa.
Mas ¿ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días!
Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo; porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá.
Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.
Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis.  Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos.
Ya os lo he dicho antes."


Otra vez, les pido a mis queridos lectores que por favor mantengan en mente el contexto bíblico e histórico de este pasaje.  Recordemos que desde el capítulo 23 (Esp. 23:34-24:2) el Maestro viene instruyendo a Su discípulos sobre la destrucción del templo, que el acababa de profetizar, primero durante su visita al templo y luego en el Monte de los Olivos.  Porque ahora Él procede a darle específicas instrucciones sobre qué hacer cuando ese día llegue.  Veamos:
  1. El que esté en Judea, huya hacia los montes.
  2. El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo en casa.
  3. El que esté en el campo, no regrese a tomar su capa.
  4. Oren para que esa huida no sea cuando tu esposa esté embarazada, ni sea invierno, ni en día de reposo.
¿Por qué?  "porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá."  (Mt. 24:21, 29; Mr. 13:19; Lc. 21:23)  ¿Cómo?  ¿O sea, que la gran tribulación aconteció cuando ocurrió la destrucción del templo?  ¡Sí, eso es lo que exactamente está diciendo nuestro Señor Jesucristo!

El profeta Daniel usó básicamente la misma expresión que usó el Señor (Dn. 12:1):
"Y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro."

Pero Daniel la usó en el contexto de la profecía de la profanación del templo que aconteció en el tiempo de Antíoco Epífanes IV, tal como lo vimos en la Primera parte de este estudio.  Porque el contexto bíblico así lo indica; ya que desde el capítulo 11 (aunque realmente el relato comienza en el capítulo 10) él cuenta que recibió una visión sobre "el rey del norte y del sur", que la mayoría de los estudiantes de la Biblia coinciden en interpretar que se trata de la caída del imperio persa y el surgimiento del imperio griego, por medio de Alejandro el Grande, para luego dar paso a la figura central de la profecía de Daniel: Antíoco Epífanes IV.  Y en ese contexto del surgimiento de este rey griego acontecería por primera vez "la abominación desoladora" (v. 31) y también las primeras revueltas de los judíos contra el ejército sirio-griego de Antíoco IV.

Por eso decimos que el profeta Daniel nos da un patrón profético, que no podemos ignorar si queremos ser fieles a la profecía de las 70 Semanas y a su interpretación:
1.  Invasión extranjera
2.  Abominación desoladora o profanación del templo
3.  Gran tribulación o tiempo de gran angustia para el pueblo de Dios.

Según Daniel y Mateo ¿cuándo hubo Gran tribulación?
1.  Cuando el emperador griego Antíoco Epífanes IV profanó el templo el 25 de kislev del 168 a.C.
2.  Cuando el general príncipe romano Tito Vespaciano profanó el templo el 9 de Av del 70 d.C.

¿Pasó el pueblo de Israel por esa Gran tribulación?  Definitivamente sí.
¿Pasó la Iglesia de Jesucristo que estaba en Jerusalén y Judea en el 70 d.C. por esa Gran tribulación?  ¡Definitivamente sí!

¿Pudo haber Gran tribulación después de los eventos del 70 d.C.?
Claro que sí.
¿Puede haber Gran tribulación después en el futuro, aún en nuestro días?
¡Claro que sí!  Pregúntenle a los cristianos judíos, romanos, griegos, europeos, chinos, japoneses, indios, vietnamitas, camboyanos, sirios, iraquíes, africanos, etc, etc...

¡La teoría que los cristianos no pasarán por la Gran tribulación no tiene ni fundamento bíblico ni tampoco histórico!  Jesús y los apóstoles les enseñaron a los primeros discípulos todo lo contrario a lo que enseñan muchos dispensacionalistas pre-tribulacionistas hoy en muchas iglesias.  Miremos aquí en Mateo 24:8-13:
"Y todo esto será principio de dolores.   Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre.
Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán.
Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos;  y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.  Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo."


Lucas 21:12-19:
"Pero antes de todas estas cosas os echarán mano, y os perseguirán, y os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante gobernadores por causa de mi nombre.  Y esto os será ocasión para dar testimonio.  Proponed en vuestros corazones no pensar antes cómo habéis de responder en vuestra defensa; porque yo os daré palabra y sabiduría, la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se opongan.
Mas seréis entregados aun por vuestros padres, y hermanos, y parientes, y amigos; y matarán a algunos de vosotros; y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre.  Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá.  Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas."


Romanos 5:1-5:
"Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.
Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado."


2Corintios 1:3-5:
"Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.
Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación."


Hebreos 10:32-34
"Pero traed a la memoria los días pasados, en los cuales, después de haber sido iluminados, sostuvisteis gran combate de padecimientos; por una parte, ciertamente, con vituperios y tribulaciones fuisteis hechos espectáculo; y por otra, llegasteis a ser compañeros de los que estaban en una situación semejante.  Porque de los presos también os compadecisteis, y el despojo de vuestros bienes sufristeis con gozo, sabiendo que tenéis en vosotros una mejor y perdurable herencia en los cielos."

Hay muchos pasajes más, pero ese no es el tema de nuestro estudio, aunque sí se relaciona.  Por eso voy a detenerme aquí.  Pero si desea leer un profundo y detallado estudio bíblico sobre este tema, le recomiendo el artículo del Dr. Benjamín L. Merkle "¿Quién será dejado atrás?" Si así lo desea, haga click aquí.

¿Cuáles señales dio el Señor para Su Segunda venida?

Nuestro Señor Jesucristo sí les dio señales a Sus discípulos para Su Segunda venida, pero no en los términos o expectativas que ellos querían o esperaban.  El Señor después que les dio la profecía de la destrucción del templo, basado en la profecía de las 70 Semanas de Daniel, procede entonces a hablarles un misterio que los discípulos no sabían: La Segunda venida del Señor.

A partir del versículo 27 hasta el 51 el Señor les enseña cómo será Su Segunda venida (Gr. parousía) desde Su perspectiva, no desde la perspectiva hebrea o judía, que ya vimos en la Tercera parte.  Porque así como era un misterio que el Mesías debía padecer, morir y resucitar primero antes de ser coronado y entronado; así también la Segunda venida del Señor tal como nosotros la entendemos ahora, fue otro misterio para los primeros discípulos del Maestro.

Así que, veamos qué enseña el Maestro sobre Su Segunda venida en Mateo 24:27-51

En los versículos 27 al 28, Él les da un breve compendio o resumen de cómo será Su venida:
"Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre. Porque dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas."

Esto contrasta con la expectativa terrenal que tenían los judíos sobre la venida del Mesías.  Estos esperaban y esperan un Mesías Rey que saldrá y vendrá de entre Su pueblo.  Y el Maestro les dice: no.  En mi Primera venida, sí vine así, me encarné, viví y me moví entre el pueblo, y morí y resucité entre mi pueblo.  Como lo dijo el apóstol Juan en su Evangelio (Jn. 1:9-11):
"Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.
En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció.
A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron."


Pero ahora, en Su Segunda venida Él vendrá del cielo.  Así que, Él les dice a Sus discípulos, no me esperen en el campo, ni en el desierto, ni en ninguna casa o habitación, porque esta próxima vez vendré del cielo.  Y será un acontecimiento muy rápido, como lo es un rayo que sale del oriente y llega hasta el occidente.

Y donde Él esté en el cielo allí también estarán Sus discípulos, representados aquí como "las águilas" que se reúnen alrededor del "cuerpo"; que bien pudiéramos considerar como una "velada" referencia al rapto de la iglesia, que ocurrirá en la Segunda venida de nuestro Señor Jesucristo (v. 28).

Luego el Maestro da otra señal a Sus discípulos sobre el futuro cercano:  La segunda Diáspora judía y el fin de la Era de Israel como nación, para dar paso a la Era de los gentiles (Lc. 21:24).  Veamos cómo lo describe aquí el Maestro (Mt. 24:29):
"E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas."

¿A cuales días de tribulación se refiere el Señor aquí?  A los días en los que sería destruido el templo.  ¡Ese es el contexto de este pasaje!  Y el Señor les da una secuencia de eventos: 1. Primero la destrucción del templo (en medio de Gran tribulación), la segunda Diáspora judía; 2. Luego, Su Segunda venida y el rapto de Su Iglesia.

Pero los interpretes futuristas y "textuales" obvian el lenguaje simbólico y profético que este versículo porta; así que, se lanzan a una interpretación "literal" del mismo y tratan de relacionarlo con los pasajes paralelos de Joel 2 y Apocalipsis 6, entre otros.

Pero personalmente considero que el Señor hizo uso del lenguaje simbólico para describir el período de oscuridad que Israel, representada en el reino de Judá, pasaría desde el año 70 d.C. hasta 1948 d.C. (Lc. 21:24-26).  Y para ello toma códigos proféticos que podemos encontrar en el libro de Génesis, donde por primera vez se describe a Israel y a sus tribus de una manera "estelar".  Veamos en Génesis 37:9:
"Soñó aun otro sueño, y lo contó a sus hermanos, diciendo: He aquí que he soñado otro sueño, y he aquí que el sol y la luna y once estrellas se inclinaban a mí."

Este sueño lo tuvo José, el onceavo (11) hijo de Jacob/Israel, y su padre interpretó ese sueño de manera acertada y relacionó al sol con él mismo, a la luna con Raquel y al resto de las estrellas con sus doce hijos.  ¡Y su cumplimiento fue fiel y verdadero!

Ahora un descendiente de Israel, hijo de David, de la tribu de Judá, toma la misma figura, para profetizar la caída de la nación, para luego ser sumergida en un largo período, de más de 1.800 años, de oscuridad.  Evento como muchos otros que representó una gran conmoción espiritual tanto en el cielo como en la tierra.

Sin embargo, Lucas registra un lenguaje menos simbólico y claramente dice que el Señor habló de la siguiente Diáspora judía:
" Y caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan."


¿Esta señal puede tener un próximo cumplimiento?  Seguro que sí.  Recordemos que toda profecía tiene el potencial de un doble cumplimiento.  Pero por lo pronto, podemos concluir que ya tuvo un primer cumplimiento que comenzó entre el 70 al 135 d.C. hasta 1948 d.C.

Luego el Señor pasa al principal evento: Su Segunda venida y nos da más señales y más detalles:
"Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.
De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.  Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas.
De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.
El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.
Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.  Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre."


¿Qué podemos observar aquí en estos versículos? (Mt. 24:29-39)
1.  Qué habrá una señal del Hijo del Hombre en el cielo...  ¿Una señal estelar, un evento, fenómeno?  No lo sabemos todavía.  Pero lo que sí es cierto es que las naciones la verán y se lamentarán al verla.  Si me preguntan, yo diría que será una señal estelar al igual que sucedió durante el nacimiento del Señor, en Su Primera venida (Mt. 2:1-12).  Y eso significaría que estamos ante otro patrón profético: el Rey del cielo antes de manifestar las llegadas/venidas de Su Hijo envía señales en el cielo, al que nosotros Su pueblo debemos estar muy atentos, porque para eso fueron creadas todas esas lumbreras (Gén. 1:14).
2.  Que el Señor vendrá sobre las nubes, con poder y gran gloria (Lc. 21:27; 1Tes. 4:17).
3.  Que Él enviará a sus ángeles "con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro".  Esto se me parece mucho a la escena del arrebatamiento (rapto) que describe el apóstol Pablo en su primera carta a los tesalonicenses (1Tes. 4:16-17).  ¡Y en ambos relatos o versiones el arrebatamiento acontece durante la Segunda venida del Señor!  No antes, no en el medio, sino cuando el Señor venga por Segunda vez...  ¡Eso es lo que veo en mi Biblia!  No veo ningún paréntesis, ni se mencionan por ningún lado siete años previos ni nada por el estilo...
4. Que hay que prestarles atención a las señales que el Maestro nos da, así como cuando vemos la higuera y sabemos que el verano se acerca (Mt. 24:32-33).
5. Que los eventos profetizados por el Señor serán vistos por esa generación que recibió esa palabra.  Aquí para la palabra "generación" deberemos usar por lo menos dos acepciones: que se trata de la generación que vivía durante el tiempo de Jesús (40-70 años); que se trata de los judíos como grupo humano que permanecerá hasta el fin cuando sucedan todas estas cosas.
6. Que ese anuncio profético es cierto y verdadero y se cumplirá a Su tiempo (Mt. 24:35).
7. Que no se puede y no se podrá saber la fecha y hora exacta de la Segunda venida del Señor (Mt. 24:36).  ¡Así que, por favor dejen de ponerle fecha al rapto y a la Segunda venida del Señor!
8. Que ese evento tomará por sorpresa a la mayoría de los pueblos y naciones, porque no entenderán las señales, o las ignorarán, y no estarán preparados, de la misma manera como sucedió en los tiempos de Noé y el diluvio que Dios envió para juzgar a la humanidad (Mt. 24 :37-39).  Este evento será tan sorpresivo y traumático que dejará a muchos confundidos y perplejos.  Y para reforzar el punto, el Maestro ilustra cómo varias personas que estarán haciendo una misma faena o estarán en el mismo lugar serán afectadas de manera diferente (Mt. 24:40-41; Lc. 17: 34-35).  Y para comprender bien estos versículos que también se han mal interpretados para favorecer un postura dispensacionalista pre-tribulacionista, nuevamente les invito que lean el excelente estudio bíblico-teológico "¿Quién será dejado atrás?", que puede encontrar en este Blog.
9. Pero ante lo incierto de la fecha de la Segunda venida del Señor, Él nos exhorta a estar preparados en oración y en el estudio de la Palabra de Dios, que es la palabra profética más segura (Mt. 24:42-51; 2Pe. 1:19-21; 1Pe. 1:10-11); de manera que ese evento tan importante no nos agarre desprevenidos (1Tes. 5:1-11).

El Señor ama tanto a Sus discípulos que refuerza nuestra necesidad de estar preparados y atentos a las señales de Su Segunda venida; y por eso nos da cuatro parábolas que ilustran cómo Él quiere que estemos preparados para ese día:
  • Debemos estar preparados y apercibidos como un buen padre cuida de su casa ante la posibilidad que un ladrón los ataque (vv. 43-44).
  • Debemos estar preparados y apercibidos como un buen siervo fiel y prudente, que vela y trabaja en los asuntos de su señor hasta que él regrese (vv. 45-51).
  • Debemos estar preparados y apercibidos como unas vírgenes prudentes que esperaban al esposo aún tarde en la noche, y para ello tenían sus lámparas encendidas y aceite extra por si se "demoraba" (25:1-13).
  • Debemos estar preparados y apercibidos como unos buenos y fieles siervos, que habiendo recibido de su señor ciertos recursos económicos trabajaron diligentemente para invertirlos y multiplicarlos hasta el regreso de su señor, que les pidió cuenta de sus acciones (25:14-30).
¡Observemos cuán importante es para nuestro Señor Jesucristo el tema de Su Segunda venida y nuestra preparación para ese glorioso evento!

Y luego el Maestro culmina Su enseñanza sobre Su Segunda venida con lo que pasará después de Su retorno con las naciones (Mt. 25:31-46):
  • Cuando Él regrese se sentará en Su trono glorioso y todas las naciones serán traídas ante Él.  Este juicio no será en el cielo, sino en la tierra, específicamente en Jerusalén, tal como los profetas lo han anunciado.
  • Cuando Él regrese serán juzgadas las naciones y Él separará aquellos que son sus ovejas fieles y obedientes de los cabritos rebeldes y desobedientes.
  • La base para ese juicio será el amor y la sensibilidad social que las naciones muestren hacia su prójimo, especialmente hacia aquellos que son pobres, hambrientos, sedientos y extranjeros.
  • El destino de las ovejas es que recibirán vida eterna y herencia en el reino eterno de Dios.
  • El destino de los cabritos es que recibirán castigo y serán apartados de la presencia del Señor y lanzados al fuego eterno que ha sido preparado para el diablo y sus demonios.
Este juicio que el Señor, repito hará en Su Segunda venida a la tierra, coincide mucho con la excelente interpretación que el Dr. Benjamin L. Merkle nos da en su estudio "¿Quién será dejado atrás?", que recomiendo que por favor lo lea y examine.  Porque aquí vemos que las ovejas obedientes son "dejadas atrás", es decir, dejadas en el reino mesiánico de nuestro Señor y en Su tierra gloriosa (compare con Is. 4:2-4; Sof. 3:11-13; Zac. 13:8); mientras que los cabritos desobedientes son tomados, separados y arrojados en el fuego eterno, preparado para el diablo y sus demonios.  Y esto contraría mucho la visión tradicional (dispensacional-pretribulacionista) que se tiene sobre el rapto, en el que se piensa que los "buenos" son tomados y llevados arriba y los "malos" son "dejados atrás", para sufrir la ira y los juicios de Dios.  Amado lector, ¿está viendo la importancia de conocer y entender el contexto bíblico-histórico cuando estudiamos la Palabra de Dios?  Si no le prestamos atención al contexto de los pasajes bíblicos en estudio, somos susceptibles al error y a dar una interpretación equivocada a la Palabra de Dios.

Hemos estudiado completamente el discurso o estudio que el Señor les dio a Sus discípulos en el Monte de los Olivos, que se encuentra en los capítulos 24 y 25 del Evangelio de Mateo y en el capitulo 21 de Lucas (también vea Mr. 13.3-23; Lc. 17.25-36; 12.41-48).  Ahora me siento mejor preparado para compartir el esquema o diagrama de mi posición sobre la profecía de las 70 Semanas de Daniel.  Así que, en la Quinta parte lo compartiré junto con otros datos actualizados sobre un posible cumplimiento de esta profecía en nuestros días.

Si desea continuar con la Quinta parte, haga click aquí.

Fuentes citadas:
Concordancia Exhaustiva de la Biblia de James Strong
AMG's Annotated Strong's Dictionary
Bible Gateway, Mateo 24


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