3 de marzo de 2014

EL FALSO PROFETA

EL FALSO PROFETA
La bestia que sale de la tierra
Por apóstol Dr. Daniel Guerrero














Ahora, a partir de esta entrega vamos a estudiar la segunda bestia, que sale de la tierra (Ap. 13:11-18), que luego en el Apocalipsis de Juan es llamada el falso profeta (Ap. 19:20; 18:13-14).

Ya estudiamos la Señales del Fin que nos dejó el Maestro y otras señales que vemos en el Antiguo y Nuevo Testamento.  También estudiamos la profecía de las 70 semanas de Daniel y el misterio de la Bestia, que sale del mar.  Así que, ahora veamos, en lo que sería el tercer capítulo de mi libro el Gran engaño, qué enseña la Biblia y qué se ha estado compartiendo sobre esta segunda bestia, que sale de la tierra...



EL FALSO PROFETA

“Después vi otra bestia que subía de la tierra. 
Tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, 
pero hablaba como un dragón”.
Apocalipsis 13:11

Es evidente que el Apocalipsis de Juan, da mayor revelación sobre la bestia y los acontecimientos futuros. Mientras el profeta Daniel vio una bestia con diez cuernos, Juan vio la misma bestia, pero indica que tenía siete cabezas y nos da más detalles de su naturaleza y propósitos. Pero el apóstol-profeta Juan también nos da dos nuevas figuras apocalípticas: el falso profeta (Ap. 13:11-18) y la gran ramera (Ap. 17:18).

Veamos primero la descripción que Juan nos da de esta segunda bestia:

Esta bestia sale de la tierra y tiene dos cuernos de cordero, pero habla como un dragón. Ejerce toda la autoridad de la primera bestia en su lugar, y hace que todos los moradores de la tierra adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada. Esta bestia ejecuta señales grandes y milagrosas, al punto que aún puede traer fuego del cielo en presencia de todos los hombres. Estas señales (que ejecuta ante la primera bestia) son las que le permiten engañar a los moradores de la tierra. Luego establece que le hagan una imagen a la primera bestia que fue herida por espada y que todavía vivía. A esta bestia le fue dado el poder para darle aliento a la imagen de la primera bestia, de manera que hable y ordene la muerte de aquellos que rechacen adorar a la imagen de la bestia. Esta bestia también impone una ley que a todas las personas (sin importar su edad o condición socio-económica) se les coloque una marca en su mano derecha o en su frente; de manera que nadie pueda comprar o vender a menos que tenga la marca de esta bestia o el número de su nombre. Este número se presenta como un misterio y se dice que el número de la bestia es un número de hombre, el cual es seiscientos sesenta y seis (666).

En otra parte del Apocalipsis se ve claramente la relación, por no decir la unidad, entre el dragón, la primera bestia y el falso profeta (Ap. 16:13-14). El poder profético y milagroso del falso profeta tiene su origen en la boca del dragón. Y de ellos tres proceden unos espíritus inmundos que salen para engañar a los reyes de las naciones con mensajes proféticos, a fin de reunirlos para la batalla contra el Altísimo, en un lugar llamado Armagedón (Ap. 16:14-16).

No se da interpretación angelical para esta nueva bestia. Así que, necesitamos desentrañar su significado, basados en lo que podemos conocer de las anteriores interpretaciones y lo que la evidencia histórica nos ofrece sobre esta nueva bestia, la cual no es mencionada en la profecía de Daniel, pero que sí lo es en otros libros proféticos del Antiguo Testamento.

Su descripción como una bestia nos indica que es una nación, una nación con naturaleza y poder imperial, como lo han sido las otras bestias imperiales (Babilonia, Persia, Grecia y Roma).  Sale de la tierra y no de las aguas; es decir que surge de una nación, de un imperio, ya existente. Recuerde que las aguas representan las naciones (Ap. 17:15). Su apariencia parece la de un cordero, parece un imperio bueno, inocente y justo; pero en su hablar se descubre su real naturaleza, pues habla como dragón, es decir con engaño y mentiras. Es una nación (imperio) que actúa en lugar de la primera bestia, y ha recibido el poder para engañar a los moradores de la tierra, con señales grandes milagrosas, al punto de hacer que fuego caiga del cielo a la vista de todas las naciones. Usa también su poder engañoso para que las naciones adoren y se sometan a la primera bestia, y aún hace una imagen de ésta. Y establece que aquellos que no adoran a la imagen de la primera bestia sean matados. O sea, es una nación que no intenta quitarle el poder y autoridad a la primera bestia, sino que coopera con ella, la promueve. Más sin embargo, es una bestia con gran poder político-económico, ya que crea una marca (un sello) y establece que todas las personas, sin importar su edad o situación socio-económica, se les coloquen esa marca, de manera que no puedan comprar o vender sin ella. La marca es un número creado y calculado por los hombres y se presenta como un misterio que apunta al nombre de la bestia: 666.



Si desea continuar con la Segunda parte sobre este tema del Falso profeta, haga click aquí.


ARTÍCULOS RELACIONADOS
El Falso profeta II
La Bestia I
Las Señales del Fin
El Gran engaño




0 comentarios:

Publicar un comentario

Apreciaría muchísimo tus comentarios y saber cómo este Blog ha bendecido tu vida y ministerio. Por favor, deja tus comentarios aquí: