28 de julio de 2013

LA CIUDAD DEL ÁGUILA VI

LA CIUDAD DEL ÁGUILA VI
Crónicas del viaje de intercesión a la ciudad del Águila
La Fortaleza de L'Aquila

Por apóstol Dr. Daniel Guerrero


INTRODUCCIÓN
En las entregas anteriores hemos hablado de los inicios de esta fascinante ciudad y su desarrollo histórico hasta nuestros días.  Y hemos hablado de los principales personajes y sitios que de una u otra manera han forjado la personalidad particular de esta ciudad y su aporte al devenir histórico de la civilización occidental, tal como la conocemos hoy y podríamos conocer en el futuro cercano...

Hemos analizado el origen templario de L'Aquila y las huellas que esta orden católica dejó en y desde esta ciudad.  También analizamos personajes importantes como el rey Federico II, según algunas fuentes el verdadero visionario y fundador de esta ciudad; y la misteriosa vida y breve papado de Celestino V, que influyó significativamente en la historia de la Iglesia Católica Romana, y quien sabe si su vida y principios inspiraron la reciente renuncia del papa Benedicto XVI.  Y analizamos profundamente, tanto como tengo conocimiento, lugares místicos y misteriosos como la Fuente de las 99 máscaras y la catedral de Collemaggio, verdaderas piezas valiosas para el estudio de la geometría sagrada, la astronomía y la astrología.

Ahora en esta última entrega sobre la ciudad de L'Aquila, exploraremos la Fortaleza del Águila y su relación con la Fortaleza de Al-Hambra y el palacio de Carlos V en Granada, España.

LA FORTALEZA ESPAÑOLA: La fortaleza del Águila

Aunque es el último lugar que analizaremos en la ciudad de L'Aquila, realmente esta fortaleza fue la conexión "espiritual e histórica" entre la Al-Hambra y L'Aquila.

Recordemos que mi primera caminata de oración en la Al-Hambra con mi hijo Josué, la hicimos el 12 de diciembre del 2008 (Josué fue solo antes, el 06 de diciembre). Y a los cuatro meses, el 6 de abril del 2009, un terremoto golpeó severamente la ciudad del Águila (L’Aquila), en Italia.  En un principio nos pareció mera coincidencia; pero luego los hechos posteriores demostraron que no era así.  El 22 de abril, el papa Benedicto XVI fue a esa ciudad para visitar la tumba del papa Celestino V, considerado el papa maldito porque renunció al papado, a causa de la corrupción y lucha de poder en el seno del Vaticano.  Luego sabría, en julio, que fue él mismo, el co-fundador de la ciudad del Águila.

El 7 de julio de ese año, en medio de más temblores o réplicas sísmicas, se reunieron en la ciudad del Águila los líderes del G-8 o de los países más industrializados del mundo. ¿Qué hacían esos líderes mundiales tan importantes en una ciudad en ruinas y todavía en peligro por causa de las réplicas? ¿Por qué se reunieron en esta ciudad italiana y no en otras de mayor renombre, importancia o más seguras, como Roma o Milán? Ese mismo día, en Roma, el papa Benedicto XVI emitió ante el mundo su encíclica “Amor en verdad” (Caritas in veritates). ¿Por qué lo hizo ese mismo día que se reunieron los líderes mundiales? ¿Sería una de las manifestaciones de la mujer vestida de escarlata montada sobre la bestia de siete cabezas más el octavo? (Ap. 17:4-11).

Pero días después se evidenció que la coincidencia con el terremoto en la ciudad del Águila y nuestra caminata de oración sobre el escudo de Carlos V no solo estaba en la figura del ave presente en el escudo de ese rey; sino que el viernes 9 de julio, el día de la clausura de la reunión del G-8, el primer ministro de España le prometió al de Italia una ayuda de 50 millones de Euros para la reconstrucción de una fortaleza. ¿Cómo España le podía prometer a Italia unos recursos tan grandes cuando estaba atravesando una terrible crisis económica? ¿Por qué tanto interés en la reconstrucción de esa fortaleza? La respuesta vino después a través de las notas periodísticas. La fortaleza a la que hacía referencia el presidente español se encuentra en el monte más alto de la ciudad y fue construida por Carlos V, como parte de una amplia red de fortificaciones que se construyeron en el territorio dominado por la Corona española durante el siglo XVI, y por lo cual es conocida como la “Fortaleza española”.

Según los expertos, "La fortaleza data del siglo XVI y fue diseñada por el ingeniero militar valenciano Luis Escrivá, que también construyó el Castillo de San Telmo de Nápoles, y forma parte de una amplia red de fortificaciones que se construyeron en todo el territorio dominado por la Corona de España durante el siglo XVI. Este mismo modelo fue repetido en las fortalezas que Carlos V ordenó construir en Barletta, Lecce y Copertino."

Esta fortaleza, que desde 1951 alberga el Museo Nacional del Abruzzo, se encuentra en el punto más elevado de L'Aquila, cuyo casco histórico, quedo seriamente dañado por el sismo. Y es uno de los monumentos (que junto a la Puerta de Nápoles dedicada al emperador Carlos V), que recuerdan la dominación española sobre esta ciudad, que formó parte del Reino de Nápoles desde 1527 a 1738.

LA FORTALEZA Y LOS NÚMEROS

Además del común propietario de ambas edificaciones, tanto del palacio en Granada, como la fortaleza en L'Aquila, lo que nos llamó poderosamente la atención fue el uso del cuadrado (el número cuatro) en el diseño de las mismas (ver foto abajo).
Palacio de Carlos V en la Al-Hambra y su fortaleza en L'Aquila
En la IV entrega sobre la Al-Hambra como puerta "espiritual" hago amplia mención sobre la alineación cósmica o astronómica y astrológica del palacio de Carlos V y la fortaleza en general.  Allí vimos que el palacio tiene una alineación con respecto al sol, en su salida y entrada, y con la luna y Venus.  El primero representa la fuerza cósmica masculina y las segundas representan la fuerza femenina, que en su evocación cósmica-espiritual reproducen y sostienen el reino.

Pero además de la alineación geo-cósmica que une a ambas edificaciones, desde el oeste al este, en una perfecta recta; el uso de la base cuadrada, o lo que es lo mismo el uso del número cuatro, también las une.

El número cuatro es ampliamente usado en la Biblia. El número 4 en la Biblia simboliza la creación, el cosmos, el mundo, lo terrenal, ya que cuatro eran los ríos que regaban el Edén, el paraíso terrenal de Dios para el hombre (Gén. 2:10-14), cuatro son las estaciones del año, cuatro son los puntos cardinales (Gén 13:14; Is. 11:12), cuatro son los vientos que soplan la tierra (Ez. 37:9), cuatro son los querubines y seres vivientes delante del trono de Dios (Ez. 1:5-10; Ap. 4:6-9), cuatro son los Evangelios que registran las buenas nuevas de salvación para todo el mundo y para bendición a todas las familias de la tierra (Mateo, Marcos, Lucas y Juan), cuatro son los campos de misión a dónde hay que predicar el Evangelio y hacer discípulos "en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra." (Hch. 1:8); y su máxima representación está en la ciudad del reino de Dios, sentada sobre un monte, cuya base y forma es cuadrada (Ap. 21:10-17). Cuatro es el número de las cosas creadas, que son hechas, de las cosas materiales y de la propia materia. Así que, cuatro (4) es el número del mundo (gr. kosmos).

Y como he mencionado anteriormente, En la numerología cabalística y esotérica el cuatro también  representa a Dios, por las cuatro letras que en hebreo componen el nombre de Dios; YHVH; los cuatro elementos de la materia (tierra, viento, agua y fuego); la base cuadrada de la forma piramidal y de una construcción estable, por lo cual se le atribuía poderes creativos.  En su relación con el culto al sol, desde tiempos antiguos el cuatro se ve representado en los cuatro brazos del símbolo de la cruz y en nuestro caso en la cruz templaria, que indican el movimiento cósmico del astro rey, "la rueda de la vida", otros la llamarán "la rueda de la fortuna".

Y para las edificaciones que estudiamos, que claramente representan el poder político terrenal, el uso del cuatro era importante.  Y particularmente en la fortaleza española en L'Aquila, una ciudad creada y edificada con un claro significado espiritual y con un definido destino espiritual, político y religioso, el diseño cuadrado de la fortaleza de Carlos V, sentada sobre un monte (el más elevado de la ciudad) adquiere mayor signficancia y relevancia.  El mensaje es claro, se quiere manifestar el poder religioso, político y terrenal del imperio de Carlos V sobre ese territorio.

LA FORTALEZA Y SU SIGNIFICADO:

Si el destino espiritual de L'Aquila era tan relevante como sus autores la visualizaron y diseñaron, entonces la fortaleza de Carlos V, tenía que evocar la máxima expresión de autoridad y dominio de un reino: el monte de Dios, la ciudad-fortaleza de Dios (Ap. 21:1017).  Si L'Aquila fue diseñada para representar la Jerusalén terrenal, su fortaleza imperial fue diseñada para representar la Jerusalén celestial.

Si sus fundadores querían que L'Aquila fuera la "Nueva Roma", entonces la fortaleza de Carlos V quería asegurarse que se mantuviera bajo el control y dominio de la "la Vieja Roma"...  Así que, como el palacio de Carlos V expresó feacientemente la victoria y dominio de la fe católica sobre la fe musulmana; la fortaleza de Carlos V expresó la victoria y dominio de la fe y el poder católico romano sobre los habitantes de L'Aquila y la fe templaria promovida por Federico II y Celestino V.

Las cuatro puntas de la fortaleza española, expresan el dominio del imperio español de Carlos V, sobre los cuatro puntos cardinales de Europa y del mundo; pues el mismo emperador lo dijo en una oportunidad, su imperio era uno "donde nunca se pone el sol", pues sus territorios abarcaban la América, Europa, Asia y aún el Lejano Oriente (desde México hasta Filipinas).

Y por último, en esta fortaleza reposada en el monte más alto de L'Aquila vemos el desenlace "final" de la lucha espiritual entre "águilas".  Entre el águila romana (el águila de Carlos V) y la águila templaria.  Entre el águila imperial del escudo de Carlos V y el águila cósmica del escudo de la ciudad de Federico II.

¿Cuál será el "águila" qué prevalecerá al final de los tiempos?  ¿O será que nuevamente surgirá "como el ave feniz" un águila bicéfala, que unirá tanto al águila romana como la templaria en un mismo proyecto político-religioso sobre todo el mundo?

Esta historia continuara...

CONCLUSIÓN:
Con esta última entrega finalizamos nuestro recorrido histórico-espiritual en la ciudad de L'Aquila (El Águila) en Italia.  Y ahora, continuaremos con nuestra próxima experiencia en la intercesión profética en la ciudad del Vaticano, en Roma.

Si desea tener una idea más clara de cuál fue nuestro recorrido y experiencia en la ciudad de L'Aquila, le invito a leer la primera entrega de este tema, haciendo click aquí.

Si desea continuar con las crónicas de intercesión en la Puerta de Roma, haga click aquí.

Fuentes citadas o consultadas:
Herencia española
RTVE: España se compromete a financiar la reconstrucción de la fortaleza

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