31 de julio de 2012

LA CIUDAD DEL ÁGUILA III

LA CIUDAD DEL ÁGUILA III
La ciudad de los 99 misterios y un secreto
Por apóstol Dr. Daniel Guerrero

INTRODUCCIÓN
En la Segunda entrega sobre la ciudad del Águila terminé mencionando cuatro de los muchos misterios o secretos que guarda esta ciudad:
1. El uso intencional del símbolo del águila
2. El uso intencional de la división de la ciudad en cuatro cuadrantes, formando una cruz en su interior.
3. El uso intencional de los números 8 y 9 en muchas de sus obras o construcciones.
4. La perfecta alineación de las iglesias en la ciudad con la constelación del Águila.

Y para aquellos que han comenzado a leer estas Crónicas a partir de esta Tercera entrega, les recomiendo que lean la Primera entrega, para que puedan conocer cómo fue que llegué a toparme con esta misteriosa ciudad y toda la conexión espiritual que el Señor me ha dirigido a través de la intercesión profética.

LA CIUDAD Y EL ÁGUILA
Heráldica de L'Aquila
En esta ciudad podemos ver el uso regular del símbolo del águila
1. Como representación y atracción del poder, tanto celestial como terrenal, del dominio tanto espiritual como material, sobre un área geográfica, reino y proyecto específico.
2. Como culto al dios sol en sus múltiples variantes, conforme a las civilizaciones antiguas desde la mesopotámica.  Es decir, como lo vimos en la última entrega sobre la Nasa, Apolo y el Águila, se invoca el nombre (presencia) de un dios, para que determinada empresa, proyecto o misión logre el éxito o resultados esperados.
3. Y la reminiscencia e invocación de los atributos divinos de seres celestiales/espirituales, en nuestro caso, en sus alas (rapidez), su cabeza (dominio), sus ojos (visión) y sus pies (poder, fiereza, agarre).

Pero en la ciudad del Águila, vemos tres nuevas intenciones:
1.  Como lo dijimos en la Segunda parte, ser la antítesis de Roma, de la religión oficial que para ese momento histórico pretendía una hegemonía absoluta del poder, tanto político como religioso.
2.  Alinearla con las más altas esferas de la magia, la hechicería y el mundo oculto de las antiguas sociedades secretas.
3.  Iniciar un"Proyecto" político, económico y religioso, que más tarde conoceríamos como un Nuevo Orden Mundial, donde el poder absoluto representado por las más recalcitrantes monarquías de la época ni las infulas imperiales de la Iglesia Católica Romana ni su "cristianismo" tuvieran nada que ver.

Para ello, los creadores de la ciudad, echaron mano de conocimientos y prácticas que las antiguas sociedades secretas habían guardado celosamente, por medio de su tradición oral a través de sus maestros e iniciados.  Debo enfatizar aquí, si acaso no lo he hecho con la suficiente fuerza o claridad en otras oportunidades, que el mundo de lo oculto y de las sociedades secretas, no hacen otra cosa sino copiar, reproducir y no pocas veces manipular/torcer verdades reveladas por Dios a través de las Sagradas Escrituras.  Esto ha generado en confusión en el mundo cristiano bíblico, pues se piensa que temas como la alineación espiritual, la simbología profética, actos proféticos, el uso de ciertos elementos y símbolos en la intercesión profética, etc., son propios de lo oculto, y algunos predicadores o maestros bíblicos hasta denuncian tales cosas dentro del cristianismo bíblico como influencias de la Nueva Era, y eso está nada más lejos de la verdad:  ¡Es el ocultismo el que ha copiado muchas de sus prácticas y acciones, de la verdad encontrada en las Sagradas Escrituras!  Y ahora, nuestra ceguera e ignorancia espiritual es tan grande que pensamos que todo eso le pertenece al reino de las tinieblas, cuando realmente fueron reveladas por Dios mismo a Sus siervos los profetas y a Su pueblo (Dt. 29:29; Job 28:12-28; 1Cor. 2:7-10).

El cristianismo protestante/evangélico, por influencia del espíritu de la falsa profecía griega, que opera en y desde muchas de sus iglesias y por la masonería infiltrada en mucho de su liderazgo (especialmente el norteamericano), se ha dejado robar la fe en el poder sobrenatural de Dios y ha optado por un acercamiento eminentemente racional/lógico; se ha dejado limitar en su ministerio de intercesión y profecía, porque desde el púlpito se les enseña que ciertas prácticas que tanto Dios como Sus profetas hicieron, ahora son ocultistas y hechiceras; y ha terminado siendo ignorante sobre el mundo espiritual claramente revelado en las Sagradas Escrituras.

Aquí se cumple, lo que el mismo Señor Jesucristo declaró en una oportunidad: "que los hijos de las tinieblas (de este mundo) son más sagaces, que los hijos de la luz" (Lc. 16:1-12).  Y en este caso, los adeptos a las sociedades secretas han aplicado verdades y principios espirituales encontradas en la Biblia, para sus propósitos y proyectos siniestros, que procuran la esclavitud espiritual de pueblos, ciudades y naciones enteras.   Personalmente, soy de los que considero que la infiltración de la masonería en las iglesias protestantes/evangélicas lo que ha procurado es robarnos la visión bíblica sobrenatural del Evangelio de Jesucristo y el poder sobrenatural del Espíritu de Dios, por medio de enseñanzas y doctrinas que eliminan lo sobrenatural de Dios y del Evangelio de Su reino, para que no pudieramos hacerle frente, con las armas que nos da el Espíritu Santo, a sus estrategias, planes y maquinaciones diabólicas.


Dicho lo anterior, veamos algunas de estas prácticas que mencionaré en esta entrega y las próximas, tales como:
1.  La alineación astronómica/celestial.  Para practicar la astrología hay que conocer de astronomía, pero las dos son diferentes, una tiene que ver con un área del conocimiento, mientras que la primera tiene que ver más con la práctica esotérica/ocultista de ese conocimiento.  La Biblia condena contundentemente la astrología y la adoración idolátrica que la sustenta y que ella promueve (Éx. 20:4-6; Dt. 4:15-19; Is. 47:11-15; Am. 5:23-27).  Pero ignorando este mandamiento bíblico, Federico II, junto con sus socios los Caballeros templarios y las órdenes de los Cisterciences y Celestinos echaron mano de la astrología, como veremos, para dar origen a la ciudad y al proyecto del Águila.

La masonería aplica la alineación astronómica/astrológica para el diseño y construcciones de sus monumentos, edificios y ciudades, basados en la premisa: "como es en el cielo así también en la tierra", copiando a Dios en sus diseños proféticos revelados a hombres como Noé, Moisés, David, Salomón, Juan, etc.  En este caso, la ciudad del Águila con precisión matemática, astronómica y astrológica, está perfectamente alineada a la constelación estelar que lleva su nombre, pues se deseaba representar en ella al astro rey: el sol.  En las fotos de arriba, pueden observar esta alineación, en las que enfatizo (con estrellas rojas de cuatro puntas) los lugares principales de la ciudad, comenzando con la estrella Altair (árabe: águila), cuya representación terrenal es la basílica de San Bernardino de Siena, en el norte; al sur la catedral de Collemaggio; al este la fortaleza española; y al oeste la fuente de las 99 máscaras.  Pero según registros históricos, cada iglesia en la ciudad, fuera pequeña o grande, tenía su correspondiente estrella en la constelación del águila.

En su sentido esotérico/filosófico, L'Aquila fue diseñada para ser el centro del mundo y del universo, "el eje de la rueda cósmica".  La ciudad del Águila sería el centro desde el cual todas las estrellas girarían y marcarían su paso por todo el mapa estelar.  Pero la ciudad, haciendo uso del "mensaje" que portaba la ubicación de la constelación, simbolizaría también la renovación y el cambio, "el paso procesional entre la constelación de Piscis y Acuario", donde Piscis, la constelación del "Pez/Pescador", representaría al Cristianismo, y Acuario la de la Nueva Era, la Era de Acuario.

2.  La alineación geográfica/terrenal.  Como he dicho anteriormente, por causa de la influencia de sus batallas durante las cruzadas, por la reconquista de la ciudad santa, y su relación con las ordenes de los Templarios y Cistercienses, el rey Federico II quiso reproducir la ciudad de Jerusalén en occidente y para ello necesitó los conocimientos secretos que representantes de estas órdenes tenían.


El matemático, alquimista y astrólogo Michelle Scoto investigó el momento propicio para el nacimiento de la nueva ciudad y el matemático Leonardo Pisano investigó el número cabalístico de la nueva ciudad espiritual, y aquel número fue noventa y nueve (99), que lo veremos representado de diferentes formas en el diseño y construcción de esta ciudad.  Mantengamos en mente que esta ciudad tuvo una fuerte influencia de la orden Templaria, y 9 fueron los primeros caballeros de la orden, quienes escavaron por 9 años debajo del Templo de Jerusalén, y su orden fue creada en el año 1099 d.C.; según leyenda del lugar, 99 eran los castillos construidos en esta ciudad; La fuente sur-oeste, en la parte más baja de la ciudad, cuya "gemela" es la fuente de Siloé, donde un ciego recibió "la vista", tiene por nombre la Fuente de las 99 máscaras; 99 son los ciclos lunares que pueden darse en un período de 8 años desde la latitud de L'Aquila; y cuyas coordenadas geográficas son latitud 42'21" (4+2+2+1= 9) y longitud 13'23" (1+3+2+3=9) y la unión de ambas dan 99.  Pero en la Ciudad santa de Jerusalén el valor numérico es 66; y en L'Aquila, 6 eran los monumentos sagrados más importantes alineados con las 6 principales estrellas de la constelación del Águila.  Así, L'Aquila  portaría en sí misma, tanto el mensaje cabalístico-esotérico del 66 y el del 99.

A nivel geográfico también podemos encontrar otras analogías entre ambas ciudades edificadas sobre montes o colinas.  L'Aquila se encuentra a una altura de 721 metros sobre el nivel del mar, mientras que Jerusalén está a 750 metros; ambas ciudades están bordeadas por un río, la primera por el río Aterno y la segunda por el Cedrón ; ambas fueron divididas por cuatro cuadrantes; y ambas poseen su propio estanque principal en la parte más baja de la ciudad, en la primera es la Fuente de las 99 máscaras y en la segunda fue el Estanque de Siloé


LA CIUDAD Y LOS NÚMEROS
Monada de Pitágoras: 1=A
Los fundadores de la ciudad, no dejarían nada al azar, con cálculos matemáticos precisos, usando las técnicas cabalísticas y astronómicas de antiguas civilizaciones y sociedades secretas, harían las debidas alineaciones para invocar y atraer los poderes espirituales necesarios que les permitirían asegurar el buen comienzo y desarrollo de su proyecto creador y misión político-religiosa.  Esa misma práctica sería aplicada en la construcciones de las grandes catedrales templarias europeas y las masónicas de Europa y América, tanto del norte como del sur, de esto hablaremos en próximas entregas.

El número 9.  Comenzaremos con este número, pues los fundadores del Águila están muy ligados a él, los Cistercienses de los cuales se originaron los Caballeros templarios y estos a sus vez apoyaron al monje Pietro Angeleri di Murrone, quien más tarde sería conocido como el papa Celestino V; y como mencioné anteriormente, tanto los Cistercienses como los Templarios ayudaron al rey suabio Federico II en las múltiples construcciones que darían origen a la Nueva ciudad espiritual.  Y la  recurrencia del número 9 en esta ciudad la hace, como hemos visto, la ciudad de los 99 misterios.

El número 9 en la numerología bíblica, pudiera significar juicios, frutos, fin de una era y de la vida (Éx. ; Lev. 23:32; 52:4-6).  Pero como vimos en la entrega anterior sobre "La Nasa, Apolo y el Águila", en la numerología esotérica el 9 representa el número del hombre (por el tiempo de su gestación de 9 meses), el perfecto, del maestro (al grado 9 el iniciado masón llega a ser maestro) y del misterio. Es también llamado por los pitagóricos "El Alfa y la Omega", la eneada, el primer cuadrado de un número impar (3x3=9). También se le ha llamado el número del Hombre, porque su gestación dura 9 meses. Es el único número capaz de "dar vida" a cualquier otro número: 9+1=10=1, 9+2=11=2, 9+3=12=3, etc. Al sumar todos los números de nuestro sistema numérico (1+2+3+4+5+6+7+8+9) se obtiene el 45, que sumado (4+5) da 9, de aquí que se le llame "El Perfecto", por ser un número que "nunca se destruye"; y que a su vez apunta al slogan en latín de su escudo o heráldica: "Immota Manent", que pudiéramos traducir: permanece impasible o sin cambios, o se mantiene firme (ver foto arriba), no se destruye.

Y el uso del número noventa y nueve (99) considero que quedó ampliamente explicado arriba en el punto sobre la alineación geográfica/terrenal de la ciudad de Federico II.  Pero pudiéramos añadir, por la relación de la ciudad con el culto al sol, que el nueve representa la circunferencia (el círculo solar) pues cada circulo tiene 360º, cuya sumatoria da 9 (3+6+0);  a los 9 meses del año  iluminados por el sol, en contraste con los 3 invernales; de allí se extrae que el 9 también pudiera apuntar a la lucha entre la luz y las tinieblas, entre el conocimiento y la ignorancia o fanatismo; y por lo tanto, para las sociedades secretas es el número de la sabiduría e iluminación.

El número 8 en la numerología bíblica pudiera significar nuevo tiempo o nuevo ciclo, nuevo comienzo, resurrección, también algo/alguien fuera del orden creado (Lev. 12:3; Lc. 2:21; Ap. 17:11).  Es ampliamente usado también en los diseños arquitectónicos construidos por las sociedades secretas, y que también puede significar: "Signo del poder, la habilidad ejecutiva, la gestión, poder material y una tendencia al sacrificio pero también a no tener escrúpulos. Habilidades políticas, experto en manejar el poder y la autoridad, trabajan por causas y por alcanzar el reconocimiento, capacidad de decisión y mando".  De este número y su uso o aplicación en el diseño y creación de esta ciudad hablaremos mucho más adelante.

Cruz templaria
El número 4 en la numerología bíblica puede significar la creación del sol, la luna y las estrellas (cuatro estaciones, cuatro fases lunares y el tiempo); los puntos cardinales de la tierra; lo terrenal o material y las direcciones físicas ; en el cielo lo vemos representado en los cuatro seres vivientes/querubines; y en el diseño de la Ciudad celestial (Gén. 1:14-19; Ez. 1:5-8; Ap. 9:13-14).  En la numerología cabalística y esotérica el cuatro representa a Dios, por las cuatro letras que componen el nombre de Dios; YHVH; los cuatro elementos de la materia (tierra, viento, agua y fuego); la base cuadrada de la forma piramidal y de una construcción estable, por lo cual se le atribuía poderes creativos.

En su relación con el culto al sol, desde tiempos antiguos el cuatro se ve representado en los cuatro brazos del símbolo de la cruz y en nuestro caso en la cruz templaria (ver foto a arriba), que indican el movimiento cósmico del astro rey, "la rueda de la vida", otros la llamarán "la rueda de la fortuna".

El número 1 en la numerología bíblica puede significar el primero, el principio o comienzo, la luz y las tinieblas (Gén. 1:2-5; Dt. 6:4; Gál. 3:20).  Y como vimos en la entrega "La Nasa, Apolo y el Águila", en la numerología ocultista, el 1 representa la unidad, la divinidad, el primero, pero también lo masculino, el individuo, la independencia y la autosuficiencia.  El número 1 está representado por la letra A, que podemos encontrar en el nombre de la ciudad; en la región montañosa del Abruzzo, donde se encuentra la ciudad en estudio; y que está alineada a la constelación estelar del Águila, cuya principal estrella es Altair, palabra árabe que también significa Águila.  Y como vimos al comienzo de la narración de estas crónicas con el Vuelo del águila, esta ave es el símbolo principal del dios solar, cuya representación geométrica también podemos ver en la Monada de Pitágoras (ver foto arriba), con su circulo solar y su punto indicando la unidad de lo divino.

Vamos a parar aquí, en la próxima entrega continuaremos develando los misterios y secretos que la ciudad del Águila ha contenido durante muchos siglos, especialmente en algunos edificios y monumentos importantes; y que el Señor nos ha permitido conocer mediante la intercesión profética, para que podamos deshacer toda obra del reino de las tinieblas en las naciones, y podamos seguir viendo mayor avance del reino de Dios hasta lo último de la tierra.

Hasta la próxima entrega...  Si quiere continuar con la Cuarta entrega, haga click aquí.

FUENTES CITADAS O CONSULTADAS
La constelación del águila
La constelación del águila
La revelación del Águila
Significado espiritual de los números
Manual de numerología

ARTÍCULOS RELACIONADOS:
La ciudad del Águila I

2 comentarios:

Dámaris González de Rivas dijo...

EXCELENTE ARTICULO... TRAE LUCES EN MEDIO DE LA OSCURIDAD QUE EXISTE CON RESPECTO A ESTOS TEMAS

Anónimo dijo...

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