5 de mayo de 2012

LA MARCA DE LA BESTIA III

LA MARCA DE LA BESTIA Tercera Parte
La Bestia y la Gran Babilonia: 
El Sistema del Nuevo Orden Mundial
Por apóstol Dr. Daniel Guerrero


INTRODUCCIÓN
Este es la Tercera parte de este mensaje, en la Primera parte, introduje al lector en la identificación de lo que considero es la Segunda bestia o también llamada en el Apocalipsis de Juan, como el Falso profeta (Ap. 16:13-14). Y vimos que la nación de los Estados Unidos de América encaja en la descripción dada en Apocalipsis 13:11-18. Y luego procedí a desentrañar los misterios y secretos detrás del sello de los Estados Unidos de América y su relación con el fatídico número 666, para luego dedicar brevemente nuestra atención en el código de barras creado y promovido desde esa misma nación a nivel mundial. Si desea comenzar a leer este mensaje desde su Primera parte, puede hacer click aquí.

En la Segunda parte, le prestamos mayor atención a la enseñanza bíblica sobre la Segunda bestia y su marca, para finalmente adentrarnos en su presente versión en el escenario mundial, mediante el uso del código de barras. Si desea leer la Segunda parte de este mensaje, puede hacer clicl aquí.

Ahora en esta Tercera parte,  vamos a estudiar brevemente el contexto histórico de la profecía, específicamente la del Apocalípsis y su aplicación a nuestros tiempos; analizaremos los propósitos por los cuales existe el ministerio profético; para de último culminar con el papel de los Estados Unidos de América, como el entre que cumple con la descripción de la Segunda bestia, en el desarrollo del Sistema Babilónico Mundial o lo que también es conocido como el Nuevo Orden Mundial.

EL CONTEXTO HISTÓRICO DE LA PROFECÍA
Babilonia cabalgando sobre la bestia
Antes de proseguir con nuestro tema considero que debemos detenernos, aunque sea brevemente, a analizar el contexto histórico de la profecía, en especial del Apocalípsis de Juan, que ha sufrido de tantos malos entendidos y malas interpretaciones.

Antes que nada debemos partir que la profecía, como Palabra de Dios, sea hablada o escrita, siempre nos llega en la historia, en nuestra historia o en la historia de otro u otros.  En nuestro caso, el Apocalipsis de Juan, según los investigadores bíblicos, ocurre a finales del siglo I d.C., en plena persecución romana contra la emergente iglesia de Jesucristo, que ya se encontraba más allá de las fronteras de Judea y Palestina, llegando al Norte de África, el extremo occidental de Europa (España) y de Asia (India), cumpliendo así el mandato del Señor de "hacer discípulos a todas las naciones" (Mt. 28:18-20; Hch. 1:8).

Y este acercamiento bíblico-histórico es importante, porque podemos cometer el error de pensar que el Apocalipsis de Juan fue escrito directamente a nosotros, la iglesia del siglo XXI d.C.  ¡No, el Apocalipsis de Juan fue escrito primeramente a la iglesia del siglo I d.C!  Y partiendo de allí, nosotros tenemos que encontrar e interpretar si ese mensaje dado a la iglesia del Primer siglo, tiene implicaciones para nuestros días y aplicaciones para nuestro mundo de hoy.

Y por razones de espacio y de tiempo, lamentablemente, no puedo extenderme aquí sobre este aspecto tan importante, sino que lo tocaré muy brevemente, para explicar mi acercamiento al tema de la marca de la bestia que nos ocupa.  Pero sí le recomiendo que tome algo de su tiempo e investigue sobre el contexto histórico en el que Juan recibió los mensajes del Apocalipsis, pues ahora, hay mucho material en Internet; solo que debe filtrarlo con discernimiento espiritual.

Dicho lo anterior, y siguiendo nuestro tema, tenemos que preguntarnos cuando Juan recibió la Revelación del Señor Jesucristo ¿qué podía tener él en mente cuando vio estas bestias y todas estas imágenes tan misteriosas y perturbadoras?

Y aquí de manera particular, para dar base a lo que deseo compartirles en esta Tercera entrega, quiero que analicemos por ejemplo la figura o simbología de "Babilonia", que al apóstol-profeta Juan se le dice que es la "Gran Babilonia".  Decir que lo primero que a Juan se le pasaría por la mente al escuchar esa expresión, fue la ciudad de Roma, la capital del imperio de ese momento, sería como disparar al piso, es decir, no fallaríamos en esa conclusión.

Según la visión dada al profeta Juan, la gran ramera está sentada “sobre muchas aguas”, es decir tiene influencia y poder sobre muchas naciones. Y tanto los reyes de la tierra como los moradores de la tierra han fornicado con ella o se han embriagado con el “vino de su fornicación”. La expresión fornicación puede apuntar a dos interpretaciones: 1. al acto ilícito de tener relaciones sexuales antes del matrimonio. 2. a la depravación espiritual. Como pudimos ver en previas entregas, considero que en este caso la opción son las dos: esta mujer, que representa una organización, institución o ente humano, ha inducido a los reyes y moradores de la tierra a la depravación espiritual y a la inmoralidad sexual. Esto está en sintonía con el mensaje que los profetas del Antiguo Testamento dieron contra ciudades y naciones, principalmente contra Israel, Judá y Jerusalén (Israel y Judá: Jer. 3:1-11; Jerusalén: Ez. 16:1-43; Samaria y Jerusalén: Ez. 23:1-21; Israel: Os. 4:10-15; Nínive: Nah. 3:4). En todos estos pasajes se denuncia el abandono y la rebelión contra Dios y se le califica como fornicación y adulterio. Y como hemos visto anteriormente, los principales cultos que llevaron al pueblo israelita y al judío a la rebelión contra Dios fue el culto a Baal, a Astarot/Astarte, y a Moloc (Jue. 2:11-13; 10:6; 1Sam. 7:3-4; Hch. 7:41-43; Am. 5:25-27).

Esta figura: la Gran Babilonia, la gran ramera, está montada sobre la bestia escarlata, llena de nombres blasfemos, que tiene siete cabezas y diez cuernos. O sea, esta institución adultera, tiene como su fundamento el poder del imperio romano descrito anteriormente en el capítulo 13:1-10. Es una organización o institución que se sustenta con el poder y autoridad de la cuarta bestia (Daniel), o la primera bestia (Juan): o sea, el imperio romano. Luego se describe su poder económico y gloria terrenal, como vestida de “púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en su mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación”. Después se da el misterio de su nombre: “Babilonia la grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra”. Es decir, este ente es la culminación y aglomeración de la influencia de las religiones de oriente, representadas por la figura de “Babilonia” (“E Pluribus Unum” “entre todos uno”); la influencia del judaísmo idolátrico, representada por la “madre de las rameras”; y el cristianismo pagano, representando “las abominaciones de la tierra”. Babilonia, la Gran Ramera, pues es la confluencia de las mayores religiones del mundo en una gran organización apostata y rebelde contra Dios y contra sus santos y profetas. Es la manifestación institucionalizada de la apostasía, la depravación y la total rebelión religiosa contra Dios desde suelo europeo y americano; completamente prostituida con los poderes políticos y económicos de este mundo (la bestia), que han sido agentes de muerte, destrucción y opresión sobre las naciones por siglos. 

El apóstol Juan quedó “asombrado con gran asombro” (redundancia literal en Ap. 17:6), pues él vio el postrer estado, tanto del Cristianismo como del Judaísmo, completamente sumidos y aliados con la idolatría antigua, el paganismo, el materialismo, la inmoralidad sexual, el homosexualismo y la apostasía en todas sus dimensiones y expresiones a nivel mundial. Esta conglomeración apostata tiene un lugar: “la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra”. ¿Cuál era esa gran ciudad en los tiempos del apóstol Juan? Roma, la capital del imperio romano. ¿Cuál es la ciudad de la última manifestación de ese imperio? New York, la primera capital de los Estados Unidos de América, sede de la banca mundial, de la Francmasonería, del Sionismo, de las Naciones Unidas, del movimiento de la Nueva Era y de extensiones de la Iglesia Católica Romana y de las Iglesias Protestantes históricas, entre otras religiones. La ciudad que tiene la mayor imagen de la diosa Istar-Astarot, “protectora de las prostitutas” (la Estatua de la Libertad). Ésta, la gran ciudad, la gran manzana, la Babilonia de los últimos días, será juzgada como lo fue Israel, Judá y Jerusalén en su tiempo. El primer juicio aconteció el 11 de septiembre del 2001 (Ap. 18:6-20). El segundo sucedió el 29 de septiembre del 2008 (Ap. 17:15-18). Y el próximo será definitivo y totalmente devastador, el cual está descrito en Apocalipsis 18:21-23. ¿Cómo sucederá? No lo sabemos. Es un misterio.

Babilonia ayer y hoy: Babilonia, Roma, Vaticano y New York
Así que en la profecía bíblica, "Babilonia" es una figura o tema, más que meramente un sitio o lugar histórico.  Esta ciudad histórica comunica un mensaje profético que trasciende los tiempos, y que nosotros debemos conocer y entender, para poder comprender lo que Dios quiera decirnos a través del profeta.  Esta ciudad "espiritual" tiene ciertas características, que pudieran manifestarse en otras ciudades, en otros tiempos:
1. Manifestación de gran poder económico.
2. Manifestación de gran poder y dominio político
3. Manifestación de gran idolatría y prostitución espiritual
4. Manifestación de gran inmoralidad sexual o depravación moral.

Entonces, hubo una ciudad histórica llamada Babilonia, que fuera la capital del imperio babilónico y persa; luego, en los tiempos del profeta Juan, esa ciudad era Roma; y personalmente creo, que en nuestros tiempos esa ciudad es principalmente New York (los Estados Unidos de América), en alianza con Roma (los Estados Unidos de Europa).  Y desde New York, el principado, tanto de la primera como de la segunda bestia, ha venido desarrollando y promoviendo su Nuevo Orden Mundial, lo que también algunos investigadores llamamos el Sistema Babilónico Mundial, que persigue una agenda que incluye lo político, lo económico y lo religioso a nivel mundial.

EL PROPÓSITO BÍBLICO DE LA PROFECÍA
Otro punto importante que debemos establecer antes de proseguir con el tema de la marca de la bestia, recuerden, la Segunda bestia, es tener en mente el propósito de la profecía, y de manera particular del libro de Apocalipsis en el que se encuentra la visión que el apóstol-profeta Juan recibió sobre las bestias.

El apóstol Pablo nos enseña a través de su primera carta enviada a la iglesia en Corinto, que:
"El que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación" (1Cor. 14:3).
Y estos propósitos son repetidos en otras oportunidades:
"Entonces, hermanos, ¿qué podemos decir? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación" (1Cor. 14:26).
"Podéis profetizar todos, uno por uno, para que todos aprendan y todos sean exhortados"
(1Cor. 14:31).

Así que, toda palabra profética que se de en el contexto de una comunidad de discípulos reunida en el Nombre de Jesucristo y movida por Su Santo Espíritu, debe perseguir estos propósitos:
1. Edificación
2. Exhortación
3. Consolación
4. Enseñanza

Cuando usted esté presente ante un continuo ministerio "profético" que lo único que haga sea condenar, juzgar, acusar y confundir, entonces, puede estar seguro que ese ministerio profético no está movido por el Espíritu Santo de Dios, sino por un corazón carnal y religioso no tratado por la Cruz de Cristo.  Porque el ministerio profético movido por el Espíritu de la profecía de Jesucristo persigue los propósitos arriba mencionados.  O cuando usted esté presente ante un continuo ministerio de "predicación", que lo único que haga sea enseñar y promover la auto-realización, la racionalización de las Escrituras y deja al margen la obra sobrenatural del Espíritu Santo de Dios, entonces puede estar seguro que ese ministerio, esa "predicación", es movida por el espíritu de la falsa profecía, por el espíritu de Grecia, esa predicación es carente del poder y de la unción que solo el Espíritu Santo da, y al igual que los fariseos y escribas de los tiempos de Jesús y los apóstoles, aunque digan fundamentarse en las Sagradas Escrituras, realmente promueven son enseñanzas y doctrinas de hombres, sin la vida y el poder del Espíritu de Dios en ellos ni en sus ministerios.

Un correcto ministerio profético, movido por el Espíritu de Jesucristo, se mueve en los tres tiempos y con tres propósitos:
1.  En el pasado, para edificar en la la fe y el conocimiento de la iglesia, para enseñar lo que Dios ha enseñado y mostrar a los santos cómo Dios ha obrado en el pasado con cierto tipos de conductas o circunstancias.
2.  En el presente, para exhortar a los santos al amor, para mejorar, corregir, o asumir cierta acción que es necesaria para que la comunidad de discípulos experimente el crecimiento y la bendición que Dios ha prometido.
3.  En el futuro, para consolar en la esperanza que Dios nos ha dado por medio de Sus preciosas y gloriosas promesas, en el reino de nuestro amado Señor Jesucristo.

Así que, un sano ministerio profético bíblico, se mueve en el pasado, en el presente y hacia el futuro, y siempre promoverá la fe, la esperanza y el amor en Cristo Jesús (1Cor. 13:9-13); y siempre será inspirado y movido por el Espíritu Santo de Dios (2Pe. 1:19-21)  Y eso es lo que vemos en el Apocalipsis del apóstol-profeta Juan.

Contrario a lo que muchos piensan, el libro de Apocalipsis no fue escrito solo como un manual de señales proféticas futurísticas, que los cristianos tienen que leer y desentrañar, para sobrevivir en el reino de las tinieblas promovido por las bestias.  El libro del Apocalipsis lo dice bien claro, es el libro de la revelación de Jesucristo (Ap. 1:1), que se le dio a un fiel discípulo, "el cual ha dado testimonio de la palabra de Dios, del testimonio de Jesucristo y de todas las cosas que ha visto" (v. 2).

Los mensajes del Apocalipsis fueron entregados primeramente a los cristianos del siglo I d.C, que estaban bajo una severa y sangrienta persecución por manos del imperio romano.  Y en los mensajes entregados en este libro se manifiesta al Señor Jesucristo glorioso, majestuoso y todopoderoso por encima de todo plan y acción del reino de las tinieblas y sus principales actores.  Es un libro que se basa en el pasado, para edificar la fe de los cristianos perseguidos, en las obras poderosas de Jesucristo, su triunfo sobre el pecado, la muerte y Satanás en la cruz del Calvario; para exhortar a las iglesias a perseverar en el amor y en las buenas obras, a no desviarse ante los ataques implacables del enemigo; tanto desde afuera como desde dentro de ellas; y consolar a los discípulos perseguidos, testigos de grandes padecimientos, torturas y matanzas, a poner sus ojos y su fe en la esperanza gloriosa que el Señor promete a los que le aman y en la victoria ya anunciada alcanzada por el Señor Jesucristo, tanto en la era presente como en la futura.  En el Apocalipsis, se descorren las cortinas del Cielo y del tiempo, para manifestar la gloria del Rey de reyes y del Señor de señores, rodeado de querubines que le protegen, de ángeles que le adoran y le sirven, de todos los santos y de la creación que irrumpen continuamente en una gozosa celebración de alabanza y de profunda y ardiente intercesión ante Su trono.  En Apocalipsis se le revela a la iglesia del primer siglo, y luego a nosotros, que lo que mueve al reino de Dios, es la alabanza y la adoración, y la continua intercesión de los santos delante del trono del todopoderoso Señor y Rey de las naciones.

Y sí, como el Apocalipsis está escrito en un género literario conocido como apocalíptica o apocalíptico, su mensaje apunta a la consolación, a la exhortación a perseverar en fe, esperanza y amor ante el Señor, independientemente de cuán terrible puedan ser los enemigos, las circunstancias y los sufrimientos.  En la Biblia hay por lo menos otros dos libros proféticos, que usan este género literario, el libro del profeta Daniel y el de Ezequiel, ambos, al igual que el de Juan, fueron escritos cuando el pueblo de Dios estaba sufriendo difíciles circunstancias bajo los imperios babilónico y persa.  Y por eso, cuando vamos a leer e interpretar los mensajes del Apocalipsis, hacemos bien en prestarle atención a estos libros, pues comparten temas, símbolos y figuras similares, que pueden ayudarnos en nuestro proceso de análisis e interpretación.

En el Apocalipsis, al igual como en el libro de Daniel y de Ezequiel en su tiempo, se presenta al Señor vencedor sobre toda fuerza y manifestación del mal.  Se nos revela que el Rey Jesús está sentado en Su trono, a la diestra del Padre, y que está listo para levantarse y cabalgar junto con su ejército de ángeles y con todos Sus santos, para vencer continuamente y destruir definitivamente al reino de las tinieblas, cuya manifestación se ha dado a través de poderes espirituales operando en los centros de poder mundial, en los imperios, pequeños y grandes, de turno; para finalmente establecer cielos nuevos y tierra nueva, donde pueda establecer Su ciudad santa, Jerusalén y Su trono sobre todas las naciones de la tierra.

Pido disculpas al lector si lo abrumo con mucha información bíblica-teológica; pero eso es necesario, para que puedan entender aunque sea brevemente, cuál es el fundamento y conocimiento necesario para una sana interpretación de un libro con tantos mensajes, figuras y temas difíciles de desentrañar.  Y también es necesario, para que muchos lectores salgan de ese adormecimiento mental y espiritual, al que los tienen acostumbrados tanto bombardeo de mensajes de falsa prosperidad y bienestar, en un mundo que evidentemente está bajo maldición y está pronto a ser destruido, juntamente con su sistema babilónico idolátrico y de prostitución espiritual.

EL PAPEL DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA
Estatua de la "Libertad" y New York al fondo
Y tercero, antes de proseguir con el desarrollo del tema sobre la marca de la Segunda bestia (Ap. 13:11-18), que en anteriores entregas ya la hemos definido como la nación de los Estados Unidos de Norteamérica, debemos clarificar, aún más, por qué y cómo esta nación ha sido instrumental y fundamental en el proceso y desarrollo del Nuevo Orden Mundial, que persigue un solo gobierno y religión mundial, totalmente contrario al reino de Dios y de Su amado Hijo, nuestro Señor Jesucristo; y donde la implementación de Su marca es fundamental para afianzar el control y dominio político, económico y espiritual sobre los pobladores de las naciones.

Y para ello, decidí servirme de los comentarios que el hermano Gary H. Kah hace en su libro "En ruta hacia la ocupación global" (En route to global occupation), que publicó en el año 1991, después que sirvió por años dentro del gobierno estadounidense.  Libro que, es obvio decirlo, recomiendo altamente, aunque lamentablemente todavía no ha sido traducido al español.

Y cito al hermano Kah por varias razones, porque es un cristiano norteamericano, porque es un ciudadano y patriota norteamericano y porque en su tiempo vivió y trabajó en el gobierno norteamericano, lo cual le permitió obtener de primera mano información y experiencias que pocos de nosotros podremos tener acceso.

Y de antemano, pido disculpas por lo extensa de la cita, pero no quiero cometer el error de citarlo mal ni que se mal interpreten ni su mensaje ni mis intensiones por las cuales lo cito, que no es otra que, confirmar lo que el Señor ya me había revelado en los años 1998-1999, cuando estuve en los Estados Unidos, que la ciudad de New York es la presente "Gran ciudad, la Gran Babilonia" y que esta nación cumple el rol de la Segunda bestia o Falso profeta.  Ruego al lector paciencia y que lea cuidadosamente este extracto del libro, pues no tiene desperdicio y es muy revelador.  Y voy a resaltar con itálica la cita, para que el lector sepa diferenciar lo escrito por el hermano Kah y lo escrito por mi, como traductor y editor, o lo dicho por otras personas dentro de la misma cita.

"Después de aprender sobre el control del "establecimiento" [Nota del traductor: establishment, Un grupo de personas que sostienen la mayor parte del poder e influencia en un gobierno o sociedad] en nuestro sistema político, yo estaba indignado. Mi inteligencia había sido insultada.  ¿Cómo yo pude ir tan lejos como lo hice, sin saber nada de estos asuntos?  ¡Hasta hace unos años, nunca había oído hablar del Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, Council of Foreign Realtions) o de la Comisión Trilateral (TC, Tilateral Commission)!
Después de averiguar sobre el control del "establecimiento" sobre los medios de comunicación de masas, estaba aún más horrorizado, pero ahora, al menos, entendía por qué no me había enterado de la conspiración anteriormente. Los Rockerfellers controlaban cada aspecto de la industria de la información, desde la televisión hasta la educación pública. Por lo tanto, a menos que una persona se encuentre con uno de los grupos de ciudadanos que tratan de exponer la conspiración, o se tope con algún aspecto de ella, como lo hice yo, no hay manera de encontrar información sobre este tema.
Mientras seguía investigando sobre el movimiento para un gobierno mundial [one-world, en inglés], la pregunta que continuamente seguía apareciendo en mi mente era: "¿Dónde encaja América (EUA) en los planes de la jerarquía? ¿Qué papel ha sido destinado a jugar?"
Reflexionando sobre este asunto, estoy convencido que el propósito de Estados Unidos en el plan general era el de sentar las bases necesarias para un gobierno mundial, y luego, después de haber cumplido esta misión, llevar a la humanidad hasta el umbral, si acaso ya no lo ha hecho, del Nuevo Orden Mundial. Sólo Estados Unidos, con su historial de integridad y liderazgo (como el de las Guerras Mundiales I y II, y como el policía del mundo en el área de los derechos humanos) podría lograr tal hazaña. El Presidente Bush dejo claro este punto en su discurso de Estado de la Unión del 29 de enero de 1991. Considere los siguientes extractos de su discurso:
"Como un ejemplo más de la dominación sobre el establecimiento de las principales escuelas de formación, hay un total de sesenta y nueve miembros del CFR en la facultad en la Universidad de Chicago, cincuenta y ocho en Princeton, y treinta en Harvard.
Durante dos siglos, Estados Unidos ha servido al mundo como un ejemplo inspirador de libertad y democracia. Durante generaciones, Estados Unidos ha liderizado la lucha por preservar y ampliar los beneficios de la libertad. Y hoy, en un mundo rápidamente cambiante, el liderazgo estadounidense es indispensable.  Los estadounidenses saben que el liderazgo trae cargas y sacrificios.
Pero también [saben] por qué las esperanzas de la humanidad están puestas en nosotros. Somos americanos, tenemos una responsabilidad única para hacer el trabajo duro de la libertad.
Podemos encontrar significado y recompensa al servir a un propósito más elevado que nosotros mismos -un propósito brillante-  la iluminación de un millar de puntos de luz".
Al referirse a la Guerra del Golfo Pérsico, Bush llegó a revelar lo que este "propósito superior" era.
Sabemos por qué estamos allí. Somos americanos: parte de algo más grande que nosotros mismos...
Lo que está en juego es más que un pequeño país, es una gran idea: un Nuevo Orden Mundial, donde diversas naciones se reúnen en una causa común, para lograr las aspiraciones universales de la humanidad...
Con pocas excepciones, el mundo ahora se erige como uno...
Por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, la comunidad internacional está unida.  El liderazgo de las Naciones Unidas, una vez tan solo un ideal esperado, ahora confirma la visión de sus fundadores...
El mundo, por lo tanto, puede aprovechar esta oportunidad para cumplir con la promesa de larga data de un Nuevo Orden Mundial... Sí, los Estados Unidos tienen una parte importante en el liderazgo de este esfuerzo. Entre las naciones del mundo, sólo los Estados Unidos de América ha tenido tanto la moral y los medios, para respaldarlo. Somos la única nación en la tierra que podría reunir a las fuerzas de paz. Este es el peso del liderazgo... [Nota del traductor: las negritas son mías]
Los vientos de cambio están con nosotros ahora. Las fuerzas de la libertad están juntas y unidas. Y nos movemos hacia el próximo siglo, más convencidos que nunca de que tenemos la voluntad en el país y en el extranjero, para hacer lo que debe hacerse -el trabajo duro de la libertad. "
Un Nuevo Orden Mundial, ¡todo en nombre de la libertad y la democracia!  ¿Quién hubiera creído eso posible hace sólo una generación atrás?
Como congresista McDonald señaló, que si las fuerzas ocultas iban a tener alguna esperanza de establecer un gobierno mundial, primero tendrían que hacerse con el control de los Estados Unidos, y utilizar su influencia económica para llevar el resto de las naciones hacia el Nuevo Orden.
Sólo Estados Unidos, con vastos recursos es, y era, capaz de poner las últimas piezas de un sistema global en su lugar.  Fueron los bancos internacionales y las empresas de computación estadounidenses, establecidas en Nueva York, las que hicieron posible la automatización centralizada y la banca mundial, y fueron nuestras empresas de telecomunicaciones las que construyeron los satélites necesarios, para implementar un sistema de gobierno mundial.
Sólo Estados Unidos era capaz de producir la riqueza económica necesaria para que los super capitalistas compraran el mundo. Muchos países y comerciantes extranjeros se han convertido en ricos gracias a la enorme riqueza de los Estados Unidos, convirtiéndose en fieles aliados del "establecimiento" que hizo esto posible. Como resultado de esta riqueza, el inglés se ha convertido en el idioma del mundo empresarial, y el dólar americano, es lo más parecido a una moneda mundial.
Un gobierno mundial no podía lograrse a través de una evidente dictadura. Con el fin de ser aceptado, el Nuevo Orden Mundial tenía que cabalgar sobre el lomo de lo que parecía ser una democracia de confianza, y los Estados Unidos de América llenaba esa descripción, siendo vista como el mayor bastión mundial de la libertad -la última gran esperanza de la humanidad-.  Además, todo el mundo tiene al menos un pariente o amigo que vive en los Estados Unidos. Esto eliminaría grandemente la desconfianza y ayudaría a la construcción de una imagen favorable del Nuevo Orden Mundial.
La Guerra del Golfo, creo, fue sólo la última táctica utilizada por "los-de-adentro" para lograr su meta. Como alguien que tenía un sobrino en el frente de batalla durante la guerra, tuve sentimientos encontrados acerca de la participación de Estados Unidos [en esta guerra]. Por un lado quería ser de apoyo a nuestros hijos e hijas que estaban poniendo sus vidas en la línea. Y al mismo tiempo, sentía en mi corazón que la guerra había sido ideada por "los-de-arriba" para acercarse más a su objetivo.
La guerra se llevaría a cabo por varios propósitos. Serviría como una excusa para elevar los precios del petróleo, lo que generaría miles de millones de dólares en ingresos adicionales para las compañías petroleras del "establecimiento". Pero lo más importante, serviría para unir a las naciones del mundo contra un enemigo común  -lo cual era necesario para llevar a la humanidad al paso final de un sistema de gobierno mundial [one world system]. Hussein desempeñó el papel del villano perfecto, que todas las personas decentes les gusta odiar (como Hitler).
La guerra también establecería a los Estados Unidos como el líder indiscutible del mundo y el ejecutor del Nuevo Orden Mundial, mostrándoles a los otros países con lo que se encontrarían si se oponen al emergente Nuevo Orden Mundial.   Haría parecer a verdaderos patriotas, que se oponen al concepto del Nuevo Orden Mundial, como anti-patrióticos, mientras haría que globalistas, que apoyaron a las Naciones Unidas, aparezcan como patriotas, esencialmente sería "poner la mesa al revés".
No tengo nada contra el liderazgo estadounidense en el mundo, si fuera el tipo de liderazgo que defiende los principios divinos y las virtudes, y establece un noble ejemplo para otras naciones a seguir. Me gustaría ser un patriota de la América prevista por los peregrinos, como por ejemplo, Abraham Lincoln, Louis T. McFadden, Larry McDonald, y otros dirigentes de nuestro pasado. Sin embargo, su visión no incluyó la América del materialismo, la corrupción y la impiedad, que se ha convertido en un bastión para las sociedades secretas; ni ellos tampoco incluyeron una nación que manipula a otras naciones con el propósito de lograr un gobierno mundial. Creo que la gran mayoría de estadounidenses estarían de acuerdo conmigo en esto". [Fin de la cita del hermano Kah]


CONCLUSIÓN
Creo que es suficiente información para esta Tercera entrega; y considero que he dejado claro el punto a nuestros lectores sobre la profecía bíblica concerniente a la Segunda bestia y el papel que ha jugado y juega los Estados Unidos de América en la promoción y el desarrollo del Nuevo Orden Mundial o el Sistema Babilónico Mundial; de manera que podamos proseguir en la próxima y última entrega con el desarrollo de la implementación de la marca de la bestia en la historia de la humanidad.  Esto continuará...


FUENTES CITADAS O CONSULTADAS:
En Inglés:
http://en.wikipedia.org/wiki/Radio-frequency_identification
Gary H. Kah, En route to global occupation, 1991, USA (Traducido por el autor)
Sitio web del hermano Gary H. Kah, Hope for the world

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