13 de diciembre de 2011

LA PLAZA DEL TRIUNFO III

LA PLAZA DEL TRIUNFO Parte III
Caminata de Oración
Por Ap. Daniel Guerrero

INTRODUCCIÓN
En la Primera parte de este estudio analizamos el monumento de la plaza del triunfo, en Granada, que fue dedicada a la promulgación del dogma católico de la inmaculada concepción de María, por el papa Pío IX, en 1854.

En la Segunda parte, me detuve en la relación espiritual e histórica que hay entre la adoración pagana a la reina del cielo de antiguas religiones y civilizaciones asiáticas y mediterráneas, con el culto cristiano romano a la virgen María.  Y ahora, en esta Tercera parte, quisiera que analicemos el monumento en sí que se encuentra en la plaza del triunfo, para que aprendamos a observar el uso de símbolos religiosos como invocación o evocación a realidades o fuerzas espirituales, de manera que sepamos cómo quebrantar y destruir todo pacto u obra del enemigo en nuestras ciudades o naciones.

Nuestro análisis será breve y específico, que apunta a observar el uso de la simbología e iconografía religiosa, tanto antigua como actual, para que podamos hacer la relación entre el antiguo culto pagano a la diosa madre o a la reina del cielo, y el actual culto mariano promovido desde la curia de la iglesia católica.

MARÍA Y LA MUJER DE APOCALIPSIS 12
Cuadro y escultura de la inmaculada concepción de María
 Un argumento o "fundamento bíblico" sobre el cual la curia católica ha querido basar sus doctrinas marianas es el pasaje de Apocalipsis 12, para hacer querer ver o decir que dicho capítulo se refiere a la virgen María; pero este argumento solo lo sostienen ellos.

 Veamos qué dice este capítulo:
"1 Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; 2 está encinta, y grita con los dolores del parto y con el tormento de dar a luz.
3 Y apareció otra señal en el cielo: un gran Dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cabezas siete diademas.
4 Su cola arrastra la tercera parte de = las estrellas del cielo y las precipitó sobre la tierra. = El Dragón se detuvo delante de la Mujer que iba a dar a luz, para devorar a su Hijo en cuanto lo diera a luz.
5 La mujer = dio a luz un = Hijo = varón, = el que ha de = regir a todas las naciones con cetro de hierro; = y su hijo fue arrebatado hasta Dios y hasta su trono.
6 Y la mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar preparado por Dios para ser allí alimentada 1.260 días.
7 Entonces se entabló una batalla en el cielo: = Miguel = y sus Ángeles combatieron con el Dragón. También el Dragón y sus Ángeles combatieron, 8 pero no prevalecieron y no hubo ya en el cielo lugar para ellos.
9 Y fue arrojado el gran Dragón, la Serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus Ángeles fueron arrojados con él.
10 Oí entonces una fuerte voz que decía en el cielo: 'Ahora ya ha llegado la salvación, el poder y el reinado de nuestro Dios y la potestad de su Cristo, porque ha sido arrojado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios.
11 Ellos lo vencieron gracias a la sangre del Cordero y a la palabra de testimonio que dieron, porque despreciaron su vida ante la muerte.
12 Por eso, regocijaos, cielos y los que en ellos habitáis. ¡Ay de la tierra y del mar! porque el Diablo ha bajado donde vosotros con gran furor, sabiendo que le queda poco tiempo'.
13 Cuando el Dragón vio que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la Mujer que había dado a luz al Hijo varón.  14 Pero se le dieron a la Mujer las dos alas del águila grande para volar al desierto, a su lugar, lejos del Dragón, donde tiene que ser alimentada = un tiempo y tiempos y medio tiempo. =  15 Entonces el Dragón vomitó de sus fauces como un río de agua, detrás de la Mujer, para arrastrarla con su corriente.
16 Pero la tierra vino en auxilio de la Mujer: abrió la tierra su boca y tragó el río vomitado de las fauces del Dragón.  17 Entonces despechado contra la Mujer, se fue a hacer la guerra al resto de sus hijos, los que guardan los mandamientos de Dios y mantienen el testimonio de Jesús.
18 Yo estaba en pie sobre la arena del mar." (Fuente: Catholic.net)


La pregunta que nos viene enseguida es: ¿Es esta mujer María?  Y la respuesta es no.  La mujer que se refiere aquí es una "gran señal", es una figura simbólica, que apunta más al pueblo de Dios, los santos, los elegidos tanto del Antiguo como del Nuevo testamento.  Veamos su descripción:
  • Es una mujer "vestida de sol", es decir, no del dios sol Baal o Ra, sino de Jesucristo, nuestro "sol de justicia" (Mal. 4:2), quien se manifestó así mismo como "la Luz del mundo" (Jn. 8:12).  La mujer son los elegidos, es el pueblo de Dios glorificado con la gloriosa luz del sol de justicia, de su esposo, nuestro Señor Jesucristo.
  • Es una mujer con "la luna bajo sus pies", o sea, parada firme sobre la promesa del reino eterno, prometido a David, que sería firme, permanente, de generación a generación (1Cró. 17:11-14; Sal. 72:1-5; 89:1-4, 35-37).
  • Tiene sobre su cabeza "una corona de doce estrellas", objeto y número que representa nuevamente reino, gobierno y dominio; pero que también apunta al gobierno de las doce tribus de Israel y los doce apóstoles de la Iglesia (Gén. 37:9-10; 49:1-27; Mt. 10:1-8; Lc. 6:12-16; Ef. 1:22-23).
  • Esta mujer "está en cinta", embarazada, y "da a luz un Hijo varón", quien llega a ser el rey de las naciones.  Es aquí donde se traza claramente la línea profética de "la Mujer" desde el Antiguo Testamento (Gén. 3:15) hasta el Nuevo Testamento (Mt. 1:18-25; Lc. 2:1-7); porque es interesante que cuando los evangelistas fundamentan el cumplimiento de la profecía en Jesucristo, lo hacen haciendo uso de pasajes claramente referentes a Israel o a algún personaje femenino del antiguo pacto, tal es el caso de Isaías 7:14, profecía dada al rey de Judá y a la casa de David (Is. 7:10-13) citada en Mateo 1:23 en el contexto del nacimiento de Jesús; el de Jeremías 31:15, profecía dada a los cautivos del pueblo de Israel y Judá (Jer. 31:3-4) citada en el contexto de la matanza de los niños menores de 2 años (Mt. 2:13-18).  Así que, podemos decir, fundamentados en las Escrituras, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, que la Mujer en cinta, que es perseguida y da a luz un hijo varón es el pueblo de Dios, unificado en la Iglesia de Jesucristo, del cual María formó parte, y fue representante, símbolo, de una realidad celestial ulterior y trascendental (hija de David: Mt. 1:1,16,20; Lc. 1:27; 2:67-70; 2:4-7).
  • A esta mujer se le dan "dos alas de la gran águila", lo cual nos lleva a otro momento en la antigüedad, específicamente al Éxodo, cuando Dios le dice a Moisés que Él los tomó sobre "alas de águila" y los sacó de Egipto (Éx. 19:4).  Y el acto se hace en un momento similar, es decir, en un proceso de opresión y persecución, en este caso de parte de los egipcios y en este último por parte del dragón o la serpiente (Ap. 12:13-14).
Todo lo anterior es importante, porque como lo he dicho antes, la curia católica romana sustenta sus dogmas marianos en este pasaje, pero hemos visto que una sana exégesis del mismo nos señala que la Mujer de la que habla Apocalipsis 12 no es María, sino el pueblo santo, escogido y redimido de nuestro Señor Jesucristo.

MONUMENTO A LA INMACULADA CONCEPCIÓN
Veamos ahora el monumento en sí, que encontramos en la plaza del triunfo...
Éste se encuentra en el centro de la plaza y tiene como base un pedestal cuadrado (4: dominio terrenal) y una columna extensivamente decorada con cualquier cantidad de simbología, que seguro arrojaría un artículo completo explicando el significado de cada uno de ellos.  Esta columna termina con un capitel de estilo u orden corintio, que apunta a la influencia griega en él y egipcio en el revestimiento simbólico de la columna en sí.  Esta columna también nos hace recordar la columna sobre la cual se colocaba a la diosa cananita Asera (Ashera, Jue. 6:25-28).

Y tanto la columna como la imagen tienen como base una concha marina, que nos hace recordar no el nacimiento inmaculado de María, sino la narración mitológica del nacimiento de la diosa Venus y el cuadro de Sandro Boticelli (1482-1484) y en la base principal, más amplia, no podían faltar para la figura de la reina del cielo, la presencia de leones, representando espíritus guardianes o custodios de la diosa solar-lunar.  Es decir, la presencia de ambas conchas custodiadas por seres angelicales o espirituales, separadas por una columna o "portal", señalan el señorío que la "reina del cielo" quiere ejercer tanto en la tierra como en el cielo.  Es decir, el mensaje que se quiere comunicar es que no todos tienen acceso al sublime "misterio mariano".

Y al fondo se encuentra una fuente de agua, para representar las continuas ofrendas líquidas o libaciones, además del señorío de la diosa madre sobre las aguas (Jer. 44:17-18).
Base cuadrada con concha marítima
Sobre cada punto de la base cuadrada y de la primera concha se encuentra un ángel pisando un demonio; y sobre ella imágenes del papa Pío IX y heráldicas católicas y locales.

Analicemos ahora la parte superior del monumento, donde encontramos nuevamente cualquier cantidad de simbología e iconografía religiosa.  Si vamos de abajo hacia arriba, veremos después del capitel corintio de la columna, la segunda concha marina de forma cuadrada y en cada punta (representando los cuatro puntos cardinales) ángeles con diferentes tipos de instrumentos musicales cantando loas y alabanza a la inmaculada concepción de la virgen-diosa o diosa-virgen. Le sigue un cuarto pedestal coronado con una media luna, no con una luna completa, sino una "media luna", símbolo de la magia, muy adecuada para "la diosa madre", también conocida como "la gran maga", como era conocida la diosa egipcia-romana Isis.  Dentro de la silueta de la media luna vemos las caras de unos "angelitos", que representan espíritus o dioses, pues recordemos que Isis igualmente portaba el título de "madre de los dioses", a lo cual la curia católica siguió llamando a María "la madre de Dios" ¿coincidencia?

Y por último predomina la imagen "inmaculada" de la diosa-virgen, coronada con una corona con siete estrellas, pero ¿Apocalipsis 12:1 no habla de una corona con doce estrellas?  Sí, pero aquí se quiere dar otro mensaje velado, porque realmente se trata de "la reina del cielo" que reina sobre todos los astros/dioses representados aquí por los siete planetas o la constelación de las Pleyades (compuesta por siete estrellas, también llamada la constelación del Toro), muy ligada ésta última con el culto al dios Jupiter para los romanos o Zeus para los griegos, todos ellos dioses principales en sus respectivos panteones y relacionados con el culto al sol.  Y por eso la "inmaculada" aparece radiante, con rayos solares a su alrededor, porque según la curia romana ella "está vestida de sol" ¿a cuál sol ellos se referirán?  Ya lo hemos dicho arriba y en previas entregas.  Y por último, podemos añadir que la presencia del número siete y de siete estrellas en su corona apuntan a la proclamación y promulgación de su divinidad; es decir, la inmaculada concepción es una diosa, es parte de la divinidad: "la madre de Dios".  Mensaje que se deja encubierto para los entendidos o para aquellos que reciben revelación de Dios de las obras encubiertas y ocultas del reino de las tinieblas.

INTERCESIÓN PROFÉTICA
En esta plaza el Espíritu del Señor nos guió a hacer intercesión profética, para quebrantar todo pacto u obra de las tinieblas con el que el enemigo tiene cegado los ojos del entendimiento de los pobladores de Granada (2Cor. 10:4-5).

La "reina del cielo", como hemos visto en los estudios previos, es un principado demoníaco de alta jerarquía que ha dominado naciones e imperios (Babilonia, Egipto, Persia, Canáan, Fenicia, Grecia, Cártago, Roma y Asia menor y lejana), ha tenido gran influencia en la idolatría mundial y aún un gran sector de la iglesia cristiana sucumbió a sus tentaciones y hechizos.

El Señor nos guió a re-dedicar ese lugar a la adoración al único y verdadero Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, por lo cual ungimos con aceite todo los alrededores del monumento.  También nos guió a echar sal sobre las aguas de la fuente, pues estas aguas salen desde allí y recorren subterráneamente a la ciudad contaminándola espiritualmente.  Así que, actuamos y pedimos al Señor que sanara esa tierra, y sanara las aguas de esta ciudad, para que de fruto y la gente responda al Evangelio de Jesucristo y entre al reino de nuestro Dios.

También el Señor nos guió a hacer oraciones de alabanza y exaltación a Jesús el Señor y a proclamar Su reino y poder sobre todo principado, poder y autoridad.

Con esta acción, culminamos la jornada de caminatas de oración e intercesión profética durante el año 2009 y el Señor nos guió a continuar orando en las otras puertas de influencia mundial y que en las próximas entregas compartiré.


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1 comentarios:

DE BYE dijo...

La virgen maria es adorada por ser la madre de cristo y por haber mantenido su virginidad; muchas mujeres son asexuales porque no pudo serlo ella tambien? si tu no crees en ella estas faltando a creer en dios. pues esta escrito que vino un angel y le puso un bebe al vientre de una mujer un hijo de dios.
Mi vision personal es que ese hijo de dios era un angel; y que la virgen fue la encarnacion de isis que no es lo mismo que ishtar ni las deidades paganas los romanos tomaron todas las cosas las unificaron y las confundieron y asi la gente confunde a lucifer con la virgen. La virgen nunca represento fertilidad sino que virginidad pureza inocencia naturaleza, se le podria semejar a diana pero ella fue una mujer no una diosa. A maria nadie la considera dios pues dios es uno solo. el nos ha enviado seres sagrados por siglos para que no sigamos pecando. El mas grande de todos Cristo. Pero ni a si.

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