8 de noviembre de 2011

LA PLAZA DEL TRIUNFO

LA PLAZA DEL TRIUNFO
Monumento a la Inmaculada Concepción de María
Por apóstol Daniel Guerrero


INTRODUCCIÓN

La plaza del Triunfo se encuentra en lo que anteriormente era un cementario a las afueras del Albaicyn, que celebra la promulgación del dogma católico sobre "la inmaculada concepción de María" (la madre de Jesús), dogma refrendado por el papa Pío IX, el 8 de diciembre del año 1854, que textualmente dice:
"Definimos, afirmamos y pronunciamos que la doctrina que sostiene que la Santísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de culpa original desde el primer instante de su concepción, por singular privilegio y gracia de Dios Omnipotente, en atención a los méritos de Cristo-Jesús, Salvador del género humano, ha sido revelada por Dios y por tanto debe ser firme y constantemente creída por todos los fieles."

Todo sano y objetivo estudiante de la Biblia sabe y reconoce que tal mentira y barbaridad no tiene ningún basamento ni se enseña en las Sagradas Escrituras; y todo investigador histórico sabrá reconocer, que es mero invento de la curia católica romana para contrarrestar las corrientes de pensamientos filosóficos naturalistas y la teología protestante que rápidamente se esparcía en esa época, por toda Europa y el mundo.

Este dogma está ligado a otro falso dogma y enseñanza de la iglesia católica romana que dice que ¡María es la madre de Dios!  Pero en la Biblia, que es la Palabra de Dios, se enseña que María fue la madre de Jesús (Mt. 1:18-25; Lc. 2:1-7), quien es el Hijo de Dios y en quien reposa toda "la plenitud de la divinidad" (Jn. 1:14,16-17; Col. 1:20; 2Pe. 1:16-18; 1Jn.1:1-3), no en María, como la iglesia católica falsamente quiere enseñar con este dogma claramente de factura humana.  Más bien ella, como todo ser humano, reconoció que Dios es su salvador:
"Engrandece mi alma al Señor; y mi espíritu se regocija en Dios mi salvador.  Porque ha mirado la bajeza de su sierva; porque he aquí, desde ahora dirán bienaventuradas todas las generaciones.  Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombre.  Y su misericordia es de generación en generación a los que le temen" (Lc. 1:46-50).

Esas arriba, sí son las palabras dichas por la misma María y citadas por el Evangelio, que encontramos en el texto sagrado del Nuevo Testamento.  Y no es el momento ni el lugar para explicar e interpretar su significado para la fe de los que nos conocemos como discípulos de Jesucristo.  Pero dejo al lector la iniciativa de meditar en ellas, para que el Espíritu de Dios le guíe a la verdad.

TRASFONDO HISTÓRICO-CULTURAL:
El dogma de la inmaculada concepción es una enseñanza que experimentó su desarrollo histórico; no fue una enseñanza que la iglesia católica romana aceptó de un día para otro, de hecho tiene menos de 200 años de su promulgación; y como dije arriba, tiene también sus razones históricas por las cuales fue decretado en ese año, por ese papa.  ¡Tuvieron que pasar más de 18 siglos para que la curia romana llegara a declarar semejante mentira!

Y para justificar semejante aventura doctrinal la curia romana ha pretendido basar este dogma solamente en una visión sesgada de las enseñanzas en los Evangelios del Nuevo Testamento y en una elucubración de un solo pasaje del Antiguo Testamento (i.e. Gén. 3:15; ).  Cabe mencionar aquí, que María no se menciona en lo absoluto en las cartas o epístolas de los apóstoles de Jesucristo, ni en ellas se expresa ninguna enseñanza expresa que exhorte, anime o promueva ninguna especie de culto, ni admiración o devoción a la que fuera la madre de nuestro Señor Jesucristo.  La enseñanza apostólica es totalmente cristocéntrica y su objetivo no es otro que exaltar, anunciar y proclamar la grandeza del Nombre de Jesucristo y Su obra en la cruz del Calvario, para la salvación de toda la humanidad; y así lo dejaban establecido en sus enseñanzas y predicaciones:
"Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, que podamos ser salvos" Pedro (Hechos 4:11-12).

"Estas cosas os he escrito a vosotros los que creéis en el Nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios" Juan (1Juan 5:13)

"Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre" Pablo (Filipenses 2:9-11).

"Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio así mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo" Pablo (1Timoteo 2:5-6).

"Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que lo podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente.  Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen" (Hebreos 5:7-9).

"Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios" (Hebreos 12:2).

Habría muchísimo que decir y afirmar de estos textos que expresan las claras enseñanzas de los apóstoles referente a Jesucristo y Su obra de salvación en la cruz del Calvario; pero confío que el Espíritu Santo y la misma Palabra, guiará los pensamientos del lector, para que edifique una postura firme y bíblica ante las mentiras de los dogmas católicos que sostienen el sistema de culto a María.

Si la plaza del triunfo celebra algo es "el triunfo" del paganismo greco-romano, después de más de 18 siglos, en el seno de la iglesia católica romana; "el triunfo" de la curia romana, que después de siglos de desviarse y alejarse de las claras enseñanzas del Evangelio y de los apóstoles, finalmente aceptaron abierta y completamente el culto pagano a la reina del cielo, camuflageado en el culto idolátrico a la virgen María.

Al no hallar ningún fundamento para sus dogmas en las claras enseñanzas del Nuevo Testamento, la curia romana tuvo que echar mano, sin no poca resistencia interna, a sus interpretaciones y elucubraciones racionales citando a algunos llamados "padres" de la iglesia.  Que digo yo, serán los padres de la iglesia católica, porque el Padre de la Iglesia fundamentada en el Nuevo Testamento, es nuestro Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo (1Pe. 1:3; 1Jn. 1:3; Ro. 1:7; 1Cor. 1:3; 2Cor. 1:2; Gál. 1:3-4; Ef. 1:2-3; Fil. 1:2; Col. 1:2-3; 1Ts. 1:1; 2Tes. 1:1-2; 2:15-17; 1Ti. 1:2; 2Ti. 1:1-2; Tito 1:4).

Pero, al igual que hoy, así como hubo líderes en la iglesia que daban pie para un culto idolátrico hacia María, también habían muchos que procuraban que la iglesia se mantuviera apegada a las enseñanzas del Nuevo Testamento sobre María.  Y para no agotar al lector con tantos nombres y citas, prefiero no mencionarlos aquí y dejarlo a su propia iniciativa e interés, para lo cual dejo abajo algunas fuentes para este estudio.

El trasfondo histórico y pagano al culto a la "virgen María" se remonta a las religiones orientales de Egipto, Palestina y del Mediterráneo, que rendían adoración a una diosa llamada la "reina del cielo".
Esta es la imagen ultra que la ICR quiere ver en María
En Egipto el culto a la diosa madre y reina del cielo era dirigido a Isis y su hijo solar Horus; en Babilonia a Innana; en Palestina (Canaán) era a Astarte/Astarot/Ashera; en Grecia era Gea o Démeter; en Asia menor a Artemisa o Diana; en Roma era a Cibeles.  La presión de la "fe o voz del pueblo", unida a la de líderes confundidos o sedientos de poder y reconocimiento público, lograron finalmente que este antiguo culto pagano se infiltrara en la doctrina y práctica de la iglesia católica romana.
Isis y Horus (Egipto),  Ishtar (Mesopotamia), Innana (Babilonia)
Así como la figura y nombres de la antigua diosa madre cambió de lugar, cultura y nación, así también pasó con el culto a la reina del cielo, representada en la virgen María, que asumió los mismos títulos y atributos de su predecesora pagana y la habilidad de cambiar su nombre de lugar en lugar, por esa razón tenemos tantas "vírgenes" en tantos lugares, refiriéndose a una misma divinidad: virgen de Guadalupe, de Fatima, de Lourdes, del Carmen, de Coromoto, de las Angustias, del Socorro, de la Candelaria, y un laaaargo etc.


Y en vista que, así como en la antigüedad, el culto a la reina del cielo, en su versión católica, tiene mucha relación con el culto al sol, dejaremos para la próxima entrega un estudio específico sobre esta divinidad y el dios sol, que nos traiga más luz a las entregas anteriores relacionadas con este tema.


Si desea continuar con la Segunda parte de este tema, haga click aquí.


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FUENTES CITADAS O CONSULTADAS:
http://www.granadadirect.com/rincones/triunfo-granada/
http://es.wikipedia.org/wiki/Inmaculada_Concepci%C3%B3n
http://ec.aciprensa.com/i/inmaconcepcion.htm
http://www.franciscanos.org/virgen/rambla.html
http://www.usma.ac.pa/web/Pastoral/Reflexiones/EldogmadelaInmaculadaConcepci%C3%B3n(ensayo).pdf
http://www.reinadelcielo.org/estructura.asp?intSec=4&intId=51
http://www.cristianismo-primitivo.org/info_otros_estudios_mariolatria.html
http://www.chick.com/es/reading/books/216/216_16.asp
http://mujercristianaylatina.wordpress.com/2008/12/09/inmaculada-concepcion/



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